Terminada la relación, según Marta Silva, el ex titular de Petro-Perú, lejos de preocuparse por el tema, se desentendió de los 108 mil soles de deuda acumulada. Incluso, tras la denuncia del 4 de octubre de El Comercio sobre la relación de este con Lily Lemasters (la traductora de Discover Petroleum, empresa protagonista del “faenón”), Gutiérrez publicitó aún más su nuevo y desaforado romance. Silva —quien declaró a un canal de televisión una semana después— dice que el ex presidente de Petro-Perú la ha dejado con esa deuda. En la entrevista aportó nuevos indicios al proceso por corrupción que se sigue a su ex pareja. Gutiérrez ha negado todo. Incluso, ha menospreciado su anterior relación y ha tildado a Silva de desequilibrada.
Lemasters también tiene un guion en esta historia. Además de negar las declaraciones de la ex de su actual pareja, la ha llamado despechada, tratando de reducir la discusión a un tema pasional. Saravia advierte: “En una sociedad machista las acusaciones de las ex parejas son vistas por la mayoría como la de personas despechadas, cuando en realidad puede haber aspectos de fondo que aclarar”.
MATILDE PINCHI PINCHI2. De cómo los celos de una mujer se trajeron abajo a todo un régimenMucho antes de que se conociera que fue Matilde Pinchi Pinchi quien filtró el video que desmoronó el régimen fujimorista, Jacqueline Beltrán ya sospechaba de ella. Montesinos, “La Pollito” (como el otrora hombre fuerte del SIN la llamaba) y Beltrán acababan de regresar de Rusia. Pinchi Pinchi estaba molesta porque este la había humillado. En sus diarios —reproducidos por una revista local hace seis años—Jacqueline escribió: “Él estaba enfurecido, con razón, por su comportamiento, digamos, vulgar, ante estos señores rusos Ella me pide conversar y me dice “A usted el doctor Montesinos no le ha dicho la verdad. Aquí se acabó la amistad con el doctor”. Pensé que se debía a la llamada de atención en el restaurante. Ahora sé que todo se debía a los celos y el despecho de esta señora que me odiaba en silencio”. Según Beltrán, esta habría sido la razón por la que “La Pollito” extrajo el video del SIN. Cinco días después del regreso de Rusia, el 14 de setiembre del 2000, la imagen de Montesinos sobornando a Alberto Kouri recorrió el mundo.“El despecho —en hombres y mujeres— es una injuria narcisista. Uno se pregunta cómo puede haberme dejado a mí. El dolor hace que la gente quiera vengarse de quien más le ha hecho sufrir”. Pero la venganza, coinciden Moisés Lemlij y Saravia, nunca amortigua el dolor. Un dicho chino reza: “Quien inicia el camino de la venganza, tiene que empezar cavando dos tumbas”.
FIORELLA FARÉ3. Del amor al odio hay un paso: la separación de bienes por divorcioEn enero de este año, tras 13 años de matrimonio, la ex modelo Fiorella Faré se estaba divorciando del agente FIFA Carlos Delgado. Cuando llegaron al punto de la repartición de bienes, él le dijo que ganaba 260 mil dólares y que solo le competía un departamento, ella no le creyó y comenzó la disputa. Con la ayuda de su abogado elaboró durante más de dos meses varios expedientes que probaban —según ella— irregularidades y penalidades en el negocio de su todavía esposo, y los presentó a los medios. La denuncia por un supuesto desbalance patrimonial y defraudación tributaria llegó a la Dirandro y ahora se encuentra en el Poder Judicial. Sobre el caso, Carlos Delgado solo ha dicho que la acusación le parece alucinante. “El tiempo pondrá las cosas en su lugar. Soy inocente”. En Alemania, las pesquisas ya concluyeron y han eximido de responsabilidades a los involucrados.

SUSANA HIGUCHI4. La mujer de un presidente se convirtió en líder de la oposición“Dadle poder a un hombre y lo conocerás”. Eso habrá pensado Susana Higuchi cuando se separó hace ya 15 años del hoy sentenciado Alberto Fujimori. Ella dijo que el poder había cambiado a su marido, que este no era el mismo con el que se había casado en 1974. Cuando se divorció en 1994, lo acusó de ordenar su tortura física hasta dañar su salud mental. “Un fin de semana entre abril y mayo de 1992, ocho personas me sacaron con violencia del departamento que nos fue asignado en el segundo piso de uno de los edificios del SIE. Me encapucharon y metieron en una camioneta 4×4. Me torturaron hasta que caí inconsciente. Me inyectaron algo y desde entonces quedé con lagunas mentales”, declaró en el Congreso. La prensa amarillista durante el gobierno fujimorista siempre la tildó de loca.
“De un día para otro algunas personas se ven seducidas por el poder y comienzan a vivir como si cada día fuera el último. En ese momento para ellos es más importante concentrar y acumular más y más”, explica Lemlij. Luego del divorcio y alejada de sus hijos, que prefirieron continuar con su padre, Higuchi ingresó a la política. El año 2000 —meses antes de la difusión del primer “vladivideo” y de que su esposo renunciara por fax— obtuvo una curul en el Congreso por las filas del Frente Independiente Moralizador (FIM).



















