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martes, 27 de septiembre de 2016

AMÉRICA LATINA: Los 7 puntos clave para entender el conflicto armado entre las FARC y Colombia.

AMÉRICA LATINA:  Los 7 puntos clave para entender el conflicto armado entre las FARC y Colombia.
Guerrilleros de las FARC
El gobierno de Juan Manuel Santos selló en Cartagena el acuerdo con las FARC para poner fin a más de medio siglo de guerra. Cómo surgió el conflicto, quiénes fueron sus protagonistas, cuántas víctimas dejó y por qué fracasaron otros procesos de paz en el pasado
Después de más de 50 años de guerra, finalmente el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron un histórico acuerdo de paz tras cuatro años de negociaciones.
La ceremonia se llevó a cabo en la ciudad colombiana de Cartagena, donde el presidente Juan Manuel Santos y el líder guerrillero Rodrigo Londoño, más conocido como "Timochenko", encabezaron el acto ante miles de invitados.
Más de 2.000 personas vestidas de blanco, según el protocolo, formaron parte de la histórica jornada en el Patio de Banderas del centro de convenciones de La Heroica, como se conoce a esta ciudad patrimonio de la humanidad.
Pero cómo surgió la guerra, quiénes fueron sus protagonistas, cuántas víctimas dejó y por qué fracasaron otros procesos de paz en el pasado, son algunos de los puntos que sirve desarrollar para entender por qué el conflicto duró más de medio siglo.
Combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en los años ’70 (AFP)

1-¿Cuándo comenzó?
Si bien no hay un acuerdo generalizado sobre el período exacto del inicio del conflicto que se extendió por medio siglo, existen tres hipótesis a tener en cuenta.
La primera afirma que la génesis del conflicto está en el período comprendido entre 1930 y 1958, debido a que según el comisionado Sergio de Zubiría allí "se deciden aspectos centrales de la historia" colombiana.
Otros comisionados, como Darío Fajardo, Jorge Giraldo y Julio Estradacoinciden en afirmar que en la década de 1920 se dieron los primeros enfrentamientos violentos a raíz de la lucha por la tierra, la cual constituye el problema fundamental del conflicto.
"En los procesos acaecidos a partir de la década de 1920 se encuentran los orígenes del actual conflicto social y armado", detalla Estrada, en un artículo publicado por el periódico colombiano El Heraldo.
Una segunda visión coloca el inicio del conflicto a principios de la década de 1980 con el auge del narcotráfico, como plantea Jorge Giraldo. Esta postura sostiene que el período de La Violencia (1948–58) respondía a causales distintas al actual conflicto armado, y que las guerrillas si bien reciben una herencia sustancial de La Violencia partidista, el conflicto surgido posterior al Frente Nacional, según Francisco Gutiérrez Sanín, es distinto "en sus protagonistas, principales motivos y lógicas subyacentes".
La tercera postura la comparten comisionados como el historiador francésDaniel Pécaut y el sociólogo Alfredo Molano, quienes colocan el comienzo del conflicto en el período de La Violencia. Es más, este último inicia su informe diciendo: "El conflicto armado comienza con la Violencia".
El problema de la tierra es un eje fundamental para entender el conflicto (Reuters)

2-¿Por qué surgió?
La tierra es quizá el mayor punto de encuentro entre los diferentes enfoques de los comisionados. Darío Fajardo coloca el factor agrario como "desencadenante" de los enfrentamientos entre el estado y las guerrillas. También Giraldo, partiendo de un enfoque que comprende el conflicto "dentro de la tradición jurídica del derecho a la rebelión", coloca el problema de la tierra como eje fundamental para entender el conflicto.
El triunfo del capitalismo es otra causa explicativa que señalan varios expertos, entre ellos Víctor Moncayo, quien sostiene que la lucha de clases derivada de la imposición de un orden capitalista engendra conflictos sociales profundos que para Colombia significaron la aparición de los grupos insurgentes.
Otra parte de los comisionados identifica una variedad considerable de causas para determinar el origen del conflicto armado. Éstas fueron recogidas por el relator de la comisión, Eduardo Pizarro, bajo el concepto de "fallas geológicas" en la construcción del estado. Esto se refiere a la debilidad institucional del estado producto de un desordenado y caótico proceso de constitución y consolidación.
Guerrillas, paramilitares, fuerzas estatales y cárteles de la droga protagonizaron el conflicto (AFP)

3-¿Quiénes fueron los protagonistas de la guerra?
Guerrillas de izquierda
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fundadas en 1964, son el principal grupo rebelde, que llegó a tener 16.000 guerrilleros en los años 1990 y ahora cuenta con 7.000 combatientes.
También en 1964 se creó el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que aún está activo pese a que ha anunciado su intención de iniciar conversaciones de paz. Además, operaron el Movimiento 19 de Abril (M-19) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), desmovilizados en 1990 y en 1991, respectivamente, entre otros grupos insurgentes más pequeños y ya extintos.
Paramilitares de derecha
Financiados por terratenientes y nucleados en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), surgieron en los años 1980 para combatir a las guerrillas. Se desmovilizaron entre 2003 y 2006 a instancias del gobierno de Álvaro Uribe. Remanentes persisten activos, pero son considerados bandas criminales (bacrim) por las autoridades.
Fuerzas estatales
Enfrentan a las guerrillas desde su nacimiento y en algunos casos actuaron en coordinación con las milicias irregulares de derecha.
Cárteles narcotraficantes
Surgidos en la década de 1980, no son considerados un actor del conflicto, pero el negocio de las drogas ha sido motor de la conflagración como fuente de financiamiento de los grupos armados ilegales.
Más de 260.000 personas murieron por atentados, asesinatos y enfrentamientos durante el conflicto armado en Colombia (AP)

4-Los hechos más graves
Matanzas, secuestros, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales han marcado la guerra interna en Colombia. Los crímenes más notorios de las FARC incluyen:
– Masacres como la de Bojayá en 2002, en la que murieron 79 personasque se refugiaban de combates en una iglesia.
– Secuestros de larga duración, como el de la ex candidata presidencialIngrid Betancourt, de 2002 a 2008.
 Atentados. En particular se acusa a esta guerrilla de uno con coche-bomba en el Club El Nogal en Bogotá en 2003 que dejó 36 muertos.
Debido al conflicto armado, Colombia se convirtió en el primer país en número de desplazados internos (AFP)

5-Las víctimas
El conflicto armado colombiano ha dejado oficialmente en las últimas cinco décadas 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.
Según la ONU, Colombia es el primer país en número de desplazados internos, y el segundo, después de Afganistán, afectado por minas antipersonales, con unas 11.500 víctimas de este flagelo, entre ellos más de 2.000 muertos.
Tras tres intentos de negociaciones fallidas, el gobierno de Santos y las FARC anunciaron un histórico acuerdo de paz (AFP)

6- Los procesos de paz fallidos
Tras tres intentos de negociaciones fallidas -en 1984, 1991 y 1999-, el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC anunciaron un histórico acuerdo de paz el 24 de agosto pasado, que fue firmado oficialmente este lunes en Cartagena de Indias, tras casi cuatro años de conversaciones en La Habana, con Cuba y Noruega como países garantes y Venezuela y Chile como acompañantes.
En la década de 1980, se abrió un proceso que dio origen a lo que se llamó la "Unión Patriótica", pero apenas iniciado, la intolerancia y la falta de voluntad para seguir adelante hicieron fracasar ese intento.
En 1991, desde la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, las FARC, el ELN y el EPL desarrollaron una actividad de exploración y diálogos con el gobierno de César Gaviria. La fase exploratoria comenzó en Cravo Norte, Colombia; luego se pasó a Caracas, en Venezuela; y se dio por concluido enTlaxcala, México.
El presidente Gaviria quiso que este proceso tuviera continuidad y el mismo alcance del suscrito con el M-19. Cuando entendió que era distinto, se retiró de la mesa de diálogo y declaró la guerra integral, bajo el presupuesto de que en seis meses derrotaría a la insurgencia colombiana.
En 1999 se abrió otro intento de paz. Las FARC iniciaron los contactos con el gobierno de Andrés Pastrana y los diálogos comenzaron el 7 de enero de ese año. Se desarrollaron en medio de grandes dificultades y tropiezos.
Manuel Marulanda “Tirofijo” y Alfonso Cano manteniendo una reunión con el líder del Ejército Nacional de Liberación (ELN) Manuel Perez (AFP)

7- ¿Por qué duró tantos años el conflicto?
El narcotráfico es una de las principales causas de la longevidad del conflicto armado. Su influencia y la manera como ha interactuado con las guerrillas y el paramilitarismo ha sido fundamental para alimentar la guerra.
Muchos expertos colocan al narcotráfico como el "factor de mayor mutación del conflicto", no sólo porque financió a los movimientos insurgentes y contrainsurgentes, sino porque además permeó las esferasdel Estado.
Otro factor que destacan los expertos es el afianzamiento de las políticas neoliberales durante la década de 1990, que debilitaron considerablemente al campesinado propiciando que éste se volcara a la criminalidad mediante la siembra de cultivos ilícitos y bajo el control de paramilitares y guerrilleros.


FUENTE: http://www.infobae.com/america/america-latina/2016/09/27/acuerdo-de-paz-farc-los-7-puntos-clave-para-entender-el-conflicto-armado-que-duro-mas-de-50-anos-en-colombia/


lunes, 26 de septiembre de 2016

Cartagena palpita la histórica firma de la paz. Todo está listo en la ciudad Heroica para la ceremonia formal en la que Juan Manuel Santos y Timoleón Jiménez sellarán lo acordado en cuatro años de negociaciones.

Cartagena palpita la histórica firma de la paz.
Todo está listo en la ciudad Heroica para la ceremonia formal en la que Juan Manuel Santos y Timoleón Jiménez sellarán lo acordado en cuatro años de negociaciones.
Cartagena palpita la histórica firma de la paz. Foto: EFE
El presidente Juan Manuel Santos y el máximo líder de las FARC están a minutos de firmar este el lunes, con un balígrafo, el acuerdo para poner fin a más de medio siglo de violencia en Colombia, que ahora tendrá el desafío de incorporar a los rebeldes a la vida civil mientras continúa su lucha contra el narcotráfico y el paramilitarismo.
En Cartagena, sede de la ceremonia que tendrá por protagonistas a Santos y Rodrigo Londoño, alias Timochenko, algunas calles amanecieron cortadas y se incrementó la seguridad para proteger a los 15 mandatarios y decenas de personalidades de todo el mundo que asistirán al evento.
El acuerdo será rubricado ante unos 2.500 invitados a quienes se les pidió vestir de blanco como símbolo de paz en una jornada en la que también se rendirá homenaje a las víctimas del conflicto armado.
El acto será a puerta cerrada aunque se esperan fiestas en todo el país. También algunas protestas del Centro Democrático, en campaña por el No en el plebiscito del próximo 2 de octubre, cuando los colombianos tendrán la posibilidad de rechazar o avalar el acuerdo.
En una muestra de fuerte respaldo al acuerdo, la canciller europea Federica Mogherini anunció el lunes que la Unión Europea eliminó de la lista de organizaciones terroristas a las FARC.
"Estamos dispuestos a brindar nuestro apoyo político y a partir de hoy suspendemos a las FARC de nuestra lista de terroristas", señaló la funcionaria en un video grabado y subido a su cuenta de Twitter.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, que se encuentra en Cartagena, dijo que su país estudia una medida similar.
Un rato antes y durante una ceremonia litúrgica que contó con la mayoría de quienes participarán como testigos de la firma del pacto, el cardenal Pietro Parolín reconoció el desafío por venir. "Todos los que estamos aquí somos conscientes de que estamos a final de una negociación y el inicio de un proceso que requiere de todos los colombianos", dijo.
Parolín destacó que el perdón y la reconciliación están en el centro de los valores cristianos. "La violencia y el conflicto son evitables", agregó el cardenal.
En la primera fila de la iglesia adornada con flores blancas estuvieron Santos; el mandatario cubano, Raúl Castro -anfitrión por casi cuatro años las negociaciones-; su colega chilena, Michelle Bachelet, y el rey emérito de España, Juan Carlos.
La rúbrica será realizada con un "balígrafo", un bolígrafo hecho con una bala usada.
Presidentes en la ciudad amurallada
Los presidentes e invitados a la firma de la paz se dieron un baño de popularidad el lunes por la ciudad amurallada. El centro histórico estuvo cerrado mientras por sus calles se paseaban las personalidades del mundo que se volcaron a Colombia para ser testigos de un evento histórico.
Un cordón de hombres vestidos de blanco custodiaba las calles. Lujosos carros blancos entraban por la muralla. Decenas de camarógrafos, reporteros gráficos y periodistas flanqueaban las cuatro esquinas del Hotel Santa Clara. La expectativa la rompió el cardenal Parolín. Fue el primero en salir por la puerta principal y no podía pasar inadvertido con su sotana negra y su capelo de cardenal color obispo. Se fue caminando hasta la iglesia San Pedro Claver. A paso lento, respondiendo preguntas de los periodistas.
La primera emoción de los curiosos la arrancó el ecuatoriano Rafael Correa. Aplausos que saludó con sonrisa y el brazo levantado cuando le dieron la bienvenida. "No conozco Cartagena. Es la primera vez", confesó mientras caminaba junto a vecinos del sector que trataban de llevarse una foto como recuerdo.
Los invitados nacionales fueron eclipsados. Ban Ki-moon también salió del Hotel Santa Clara. Luego Koffi Annan, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y el de Costa Rica, Luis Guillermo Solís.
A Kerry, el secretario de Estado norteamericano, se le escapó un saludo en ‘espanglish‘: "Muchas Thank you".


FUENTE: http://www.semana.com/nacion/articulo/firma-de-la-paz-cartagena-esta-lista/495460


domingo, 11 de septiembre de 2016

Colombia: Las pandillas mortales que atemorizan las ciudades. Estos jóvenes son el caldo de cultivo de la creciente violencia en las ciudades. De cara al posconflicto, el Estado ha sido incapaz de erradicarlas.

Colombia: Las pandillas mortales que atemorizan las ciudades.
Estos jóvenes son el caldo de cultivo de la creciente violencia en las ciudades. De cara al posconflicto, el Estado ha sido incapaz de erradicarlas.
Las bandas criminales reclutan a las pandillas de menores de edad para operar el microtráfico urbano. Foto: EFE
 
Mi hermano murió ahí, en la calle. Yo corrí y lo vi tirado en el suelo, ensangrentado, con los ojos fijos, abiertos. Intenté cargarlo, pero no respondía. Llegó una patrulla. Los policías me ayudaron a montarlo y lo llevamos al Paso de La Alboraya, pero allá no lo quisieron atender”. Willington Manzur, alias Salsa, vio morir en sus brazos a Davidson un 25 de diciembre. Tenía 16 años, pero ya estaba acostumbrado a las riñas entre pandillas en el barrio Carrizal de Barranquilla. Entró a los 13 años a los Tomasopa y a los Cara e’ diablos, dos pandillas que conformaron “una sola familia”, para conocer amigos, pero con el paso de los días los mayores le hicieron probar las drogas. 
La muerte de su hermano lo llenó de odio y lo afianzó aún más en las calles. Hoy, a sus 20 años, sigue siendo amigo de sus compañeros de pandilla, pero ya se considera “un pelao bien”. Entró al programa Va Jugando, que apunta a resocializar pandilleros en la Arenosa, donde aprendió plomería y tatuaje. Allí se encontró con varios “enemigos”, incluso con uno que casi mata con una escopeta calibre 16. “Gracias a Dios está vivo”, asegura. 
En el centro, Ariel Arroyo, fundador de la pandilla los Azzaros en 1999 actualmente apoya los programas de resocialización.
Pero no todos los jóvenes tienen esa suerte. Las pandillas no son bandas criminales (bacrim) ni organizaciones delincuenciales integradas al narcotráfico (odin). Son grupos juveniles identitarios de más de dos años, en su mayoría compuestos por menores de edad. No son necesariamente delincuentes, pero con los años el consumo y venta de estupefacientes y el reclutamiento de los
grupos criminales agrava su vulnerabilidad.
En todas las esquinas 
Las ciudades más afectadas son Barranquilla, Bogotá, Cali, Cartagena y Medellín, con 109, 149, 105, 86 y 90 pandillas, respectivamente. Si bien algunos programas sociales desactivan algunos grupos y hasta logran disolverlos, no ha sido posible contener la aparición de nuevos ‘combos’ y mucho menos la escalada de violencia de los que ya existen. 
En Bogotá, “el aumento histórico del número de pandillas no es dramático, pero cada vez se vinculan más a los mercados ilegales”, le dijo a SEMANA Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación. Esto responde a la “subcontratación criminal”: las estructuras delincuenciales no buscan tomarse las ciudades, sino que contratan a las pandillas para que operen el microtráfico. El narcomenudeo requiere cada día más jóvenes, que terminan en medio de la red ilegal. En la capital, por ejemplo, las pandillas BXRS Banda Extrema de Ratas y la 29 tienen una disputa a muerte en Usme, a pesar de que presuntamente ambas trabajan para los Llaneros. 
En Medellín, entre tanto, sigue el legado ochentero de Pablo Escobar: los pandilleros quedaron a disposición de los señores de la droga, lo que los convirtió no solo en ladrones y jíbaros sino en sicarios. La Alcaldía cuenta nueve odin, entre las que están Los Triana y San Pablo, que reclutan pandillas de las comunas para ejercer control social a través de cuotas de vigilancia, hurtos agravados y limpieza social. 
Pero cada urbe guarda sus singularidades. En Bucaramanga, por ejemplo, se descubrió que, a diferencia del resto del país, las mujeres protagonizan las pandillas urbanas. En Cartagena, por su lado, aunque aún no se ha establecido una relación directa con las bandas criminales, las riñas entre jóvenes pandilleros se traducen en toques de queda para el barrio entero, como en Olaya Herrera, Ricaurte y Pablo Sexto. 
En Barranquilla, además de las batallas campales en medio de los ‘arroyos’, en los últimos meses se ha gestado una práctica macabra: las pandillas pintan las casas que consideran ‘objetivo militar’, ya sea porque no pagan las extorsiones o porque sus integrantes cruzaron las fronteras imaginarias. No obstante, tal vez el caso más preocupante es Cali, donde algunas pandillas se están uniendo al Clan Úsuga, que crea verdaderas escuelas sicariales y casas de pique. Así, en la capital vallecaucana las pandillas cada día se están pareciendo más a las temibles maras centroamericanas que hicieron de El Salvador uno de los países más violentos del mundo.
Monstruo sin cabeza
El fenómeno tiene múltiples aristas y obliga a que diversas entidades participen en el trabajo de erradicarlas. Esto, en vez de articular recursos, se traduce en paquidermia estatal. “El problema es que en Colombia hay tantos programas como pandillas”, le dijo a SEMANA el senador Antonio Correa, impulsor del debate político sobre pandillismo en la Comisión VII. Entonces, mientras se multiplica la burocracia, la inseguridad crece como hiedra. 

En una encuesta de la Secretaría de Educación de Bogotá en 2015, los estudiantes de colegios distritales explicaron que sus compañeros ingresan a las pandillas para defenderse de los atracos y el matoneo, o para conseguir venganza y popularidad. Sin duda, en las aulas rige la ley del silencio. Aunque tanto el Ministerio de Educación como el Sena crearon capacitaciones para sensibilizar y atender a los jóvenes en conflicto, la falta de educación es la piedra angular del problema. 
Con la Ley 1098 de 2006 nacieron el Código de Infancia y Adolescencia y el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA), que permiten privarlos de la libertad. De esta manera, los jóvenes llegan a centros de internamiento preventivo (CIP) o de atención especializada (CAE) según sus delitos. Desde 2006 hasta 2014, el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) registró el ingreso de casi 30.000 adolescentes a los centros de reclusión. Sin embargo, a pesar de que estas instituciones ven entrar y salir jóvenes diariamente, muchas veces las caras son las mismas, pues las cifras de reincidencia superan el 20 por ciento. El Ministerio de Justicia ha mostrado su preocupación frente a las prácticas de algunos centros, pues a veces castigan con el aislamiento, la incomunicación y la pérdida o aplazamiento de las visitas familiares, lo cual desvincula a la familia como actor determinante en la resocialización de los adolescentes. 
Según el Ministerio del Interior, hay 964 planes municipales integrales de seguridad y convivencia aprobados por el Comité de Orden Público. No obstante, el repertorio de delitos parece ser cada vez mayor (ver infografía). Para el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) la cantidad de jóvenes recluidos entre 2005 y 2015 se ha multiplicado por 3.000, fenómeno que se recrudece con el consumo local de estupefacientes como la marihuana y la cocaína. 
Las maras centroamericanas Salvatrucha y la 18 son consideradas las pandillas más violentas del mundo. Según ‘The Economist’, están constituidas por más de 70.000 miembros en El Salvador. Cobran extorsiones, secuestran, manejan las rutas de narcotráfico, reclutan menores y asesinan a sus enemigos.

¿Mano dura?
El asunto es tan complicado que se ha intentado endurecer la legislación de infancia y adolescencia. En 2011, la Ley 1453 permitió bajar la edad imputable de los menores de 16 a 14 años, a la vez que aumentó las penas. Sin embargo, los expertos dudan de que la mano dura sea la mejor opción. En Centroamérica, en un intento por contener las maras, buscaron juzgar a niños de 12 años. Esto redujo la inseguridad a corto plazo, pero con el pasar del tiempo solo logró que los centros de reclusión se convirtieran en escuelas del delito. 
Colombia debe cumplir los requisitos de los tratados internacionales de los que hace parte y seguir las reglas de Beijing y las directrices de Riad de la ONU para la administración de justicia con base en el bienestar del menor. Además, los psicólogos coinciden en que a tan temprana edad el adolescente no conoce las sanciones por su comportamiento y que lo que debe hacerse es un plan integral para su inclusión. Como generalmente crecen en núcleos familiares descompuestos, las pandillas se convierten en el círculo de identidad y cohesión a través de códigos y simbolismos y el mecanismo para conseguir dinero fácil. 
No cabe duda de la complejidad del pandillismo. Además de que no se le ha dado la dimensión real, las autoridades se han visto incapaces de contenerlo. Actualmente la organización delictiva es difusa, no es posible determinar quién es quién en una red criminal que va más allá de las bandas juveniles, lo que dificulta la labor de seguimiento y judicialización. La falta de tejido social y de presencia estatal, el consumo de drogas, los cinturones de pobreza y los altos índices de deserción escolar y desempleo han hecho de las pandillas un coctel molotov a punto de estallar. En contextos de posconflicto, se esperarían más recursos para mitigar el pandillismo, y una política pública de alto impacto que trascienda los partidos de fútbol y los cursos de liderazgo. Esto, si no se quiere que la descomposición en las pandillas se vuelva el primer paso del imperio de la violencia.

Al estilo de la vieja escuela
La criminalidad paisa obedece a dinámicas inexistentes en el resto del país. Desde los años ochenta, cuando el cartel de Medellín empezó a consolidarse como la mafia más grande de América Latina, los capos supieron reclutar las nuevas formas de delincuencia que emergían en los barrios periféricos.

Con la demanda local de drogas y cuando los paramilitares derrotaron a las milicias, nació en Medellín una estructura de bandas, combos y parches para administrar plazas de microtráfico y extorsiones. Grandes grupos criminales, entre los que se cuentan los Triana, la Oficina, el Clan del Golfo y los Chata, tienen a su servicio unos 150 combos encargados de hacer rentable el negocio. Por ejemplo, en la comuna 5 cerca de 20 combos se sirven de pequeños parches de 10 jóvenes a los que les pagan 100.000 pesos semanales por vender drogas y cobrar extorsiones en las esquinas.

Un combo se compone de unos 300 muchachos en nómina. Según fuentes de inteligencia, funcionan como empresas que deben dar resultados. “Un muchacho al que le dan 1.000 cigarrillos de marihuana debe responderle al patrón por un millón de pesos, pero es solo un coordinador que gana más o menos un millón y medio. Al verdadero capo nadie lo ve nunca”. 
Llevan registro de toda la mercancía y, en caso de descuadre, el muchacho del parche debe responder. Cuando las autoridades incautan la droga, debe recuperarla con el pago de un rescate. Además, las mafias lavan su dinero a la vez que extorsionan: han entrado en la venta de huevos y arepas y obligan a los tenderos del barrio a comprarles.
Muchas veces, estos combos se convierten en benefactores comunitarios: solucionan problemas de convivencia, patrocinan las fiestas de Halloween y en diciembre ayudan a las madres para comprar los cuadernos de sus hijos. Así, muchos jovencitos terminan en sus filas, y se convierten en nuevos engranajes de una maquinaria criminal que no parece tener fin.


FUENTE: http://www.semana.com/nacion/articulo/pandillas-en-colombia-y-posconflicto-violencia-en-las-ciudades/493273


miércoles, 25 de abril de 2012

Maria Angela Holguin, Canciller colombiana: “Donde hay un hombre hay prostitución”

Maria Angela Holguin,Canciller colombiana: “Donde hay un hombre hay prostitución”

(El Tiempo / GDA)
María Ángela Holguín aseguró así que el Servicio Secreto de EE.UU. es el único responsable del escándalo que sus integrantes protagonizaron en Cartagena
Bogotá (EFE). La canciller colombiana, María Ángela Holguín, afirmó que la responsabilidad del escándalo sexual con prostitutas durante la VI Cumbre de las Américas es de los involucrados agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos y no de la ciudad caribeña de Cartagena.

“A mí me genera mucha tristeza porque se ha vuelto como si Cartagena fuera la culpable, una ciudad que vive del turismo, una ciudad que es tan importante en esa materia, se nos ha vuelto que es la culpable, el culpable es el Servicio Secreto“, aseguró la canciller en una declaración pública.

Además, justificó: “la prostitución existe en todas partes, donde hay un hombre hay prostitución, entonces no vengamos a decir que eso es Cartagena”.

CASTIGO A LOS AGENTES, EFECTIVO DESDE HOY
Por su parte, el Servicio Secreto ha determinado las acciones contra los doce involucrados en el escándalo al hacerse hoy efectiva la expulsión de uno de ellos y la renuncia de otros dos.

Obama tildó a estos ya exagentes de “bobos” en una entrevista que se emitirá esta noche en el canal NBC, de la cual la cadena ha adelantado fragmentos.

El encuentro entre los agentes y militares estadounidenses con prostitutas colombianas tuvo lugar en el hotel Caribe de Cartagena.