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viernes, 9 de septiembre de 2016

Desenterrando la Verdad. Ministra Marisol Pérez Tello asegura que cúpula de Sendero Luminoso podría ser juzgada por otros casos similares a Soras.

Desenterrando la Verdad. 
Ministra Marisol Pérez Tello asegura que cúpula de Sendero Luminoso podría ser juzgada por otros casos similares a Soras.
“En el Perú hay más de 6,000 fosas pendientes de exhumación. Y seguramente en esas fosas se encontrarán situaciones similares a las de Soras”, asegura Pérez Tello.
Desde que se puso el fajín ministerial, Marisol Pérez Tello siente que los días deberían tener 28 horas. Aun así, se da tiempo para dictar clases de derecho en una universidad privada. Sus alumnos, asegura, son su “cable a tierra”. El resto del tiempo se dedica a los asuntos del ministerio. El martes 6 se reunió con Julia Príncipe para ajustar los detalles de su nombramiento oficial como presidenta del Consejo de Defensa Jurídica del Estado. Y hoy presentará al Congreso el pedido de facultades legislativas, que incluye la creación de una Autoridad Única de Transparencia y Acceso de Datos y declarar en emergencia el sistema penitenciario.
Ministra pidió perdón a víctimas de la violencia en el “Ojo que Llora”.
Terminadas las fotos con los gobernadores regionales en Palacio de Gobierno, la ministra Marisol Pérez Tello vuela hacia el Ministerio de Justicia para entrevistarse con CARETAS sobre la masacre de Soras perpetrada por Sendero Luminoso (SL) en 1984. Después de 34 años, el caso podría entrar a juicio, pero para evitar ser procesados Abimael Guzmán y la cúpula de SL han seguido el camino de Alberto Fujimori y cuestionado los criterios de lesa humanidad y autoría mediata (CARETAS 2551) . Como presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso, Pérez Tello fue una de las personas que impulsó la denuncia del caso en el 2013. “Soras nos está permitiendo conocer una verdad que además está haciendo que gente que iba a salir en libertad no lo haga”, acota.
Hurtado irá 23 años a prisión.
–Óscar Ramírez Durand (a) ‘Feliciano’ la acusa de tener motivaciones políticas para promover la denuncia por el caso Soras. ¿Cuál es su impresión?
–Ellos tomaron una decisión y deben asumir las consecuencias. Ciento diecisiete personas fueron asesinadas a pedradas y machetazos. A los terroristas hay que aplicarles la ley. Y lamentablemente la pena para un delito como ese es cadena perpetua. Si la pena fuera otra, será determinada por los jueces, pero hay que darles los insumos que necesitan para que hagan las investigaciones. En el Perú hay más de 6,000 fosas pendientes de exhumación. Y seguramente en esas fosas se encontrarán situaciones similares a las de Soras. No hay por qué tener miedo. Los terroristas asesinaron a mucha gente y tienen que estar presos, igual que Telmo Hurtado por Accomarca y cualquier militar que haya abusado de su poder para violar derechos humanos. Tengamos claro quiénes son las víctimas: campesinos, policías y militares. Los que no están deben ser incluidos en el Registro Único de Víctimas de la Violencia.
–¿Cómo va contribuir la Ley de Búsqueda de Desaparecidos en la exhumación de las fosas pendientes?
–La ley tiene un sentido práctico. No es solamente un tema humanitario que cambia el paradigma de la investigación fiscal y da inicio a la búsqueda del cuerpo. El cuerpo habla y brinda información que describe una conducta. Eso te da indicaciones sobre el autor material, que en el caso de Soras es Víctor Quispe Palomino. Guzmán y su cúpula saben que así como Soras pueden existir otros casos que irán surgiendo cuando comience el proceso de exhumaciones. Si seguíamos como estábamos íbamos a terminar ese proceso en treinta años.
–Su pedido de perdón a las víctimas de la violencia ha sido criticado por equiparar a militares, policías y terroristas.
–Hay que decir fuerte y claro que el enemigo común es el terrorismo, pero tampoco podemos violar derechos humanos para combatirlo. Los militares son los primeros defensores de los derechos humanos, no les gustan que los confundan con Telmo Hurtado. No es un héroe quien mata a un niño de tres años. No hay que meterlos a todos en el mismo saco, hay que individualizar responsabilidades. También hay que decir que para figurar en el Registro Único de Víctimas la persona no puede ser terrorista o no puedes estar siendo procesada. Si alguno está allí es porque hubo un problema de mala información y será retirado del registro.

–Alfredo Crespo sostiene que la convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y lesa humanidad no se puede aplicar retroactivamente. ¿Es así?
Guzmán reconoció matanza de Soras.
–Sí puede aplicarse. Hay sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Perú que hablan de cosa juzgada fraudulenta. No puede eludirse la acción de la justicia y la prescriptibilidad de manera que se deniegue justicia. La prescripción no se ha hecho para eludir la acción de la justicia. En el caso de la cúpula de SL se abrieron procesos por varios temas, pero algunos hechos se descubrieron con posterioridad por los que deben rendir cuentas.
–Guzmán elude su responsabilidad como autor mediato. ¿Hay elementos para desbaratar su defensa?
–Si pueden probarse determinadas condiciones que apoyen la hipótesis de la autoría mediata, entonces no hay nada que discutir. En el caso de Soras considero que sí existen, y está dicho por el propio Guzmán. Puede cuestionarse la autoría mediata, pero no en el aire, sino en un caso concreto. Esto se va a abrir camino. Todo está documentado, los cuerpos están ahí. Hay un actor material clarísimo y actores que hacen suya esta masacre. No hay argumento procesal que aplique.
Palabra de ‘Feliciano’
Además de los escritos internos del Comité Central de SL en los cuales Abimael Guzmán resalta la masacre de Soras (“Hemos tenido también otros hechos como el de Soras, en el de Soras son también como ochenta y tantos creo, otro golpe demoledor”), existe una declaración consignada en el auto de apertura de instrucción del caso en la que el propio ‘Feliciano’ confirma la veracidad de esos documentos: “doy fe que es una transcripción de un informe hecho por Guzmán en el Comité Central, donde admite la autoría en la matanza efectuada en el distrito de Soras”. 
Víctimas de la masacre de Accomarca encontraron justicia 31 años después.
Pero los senderistas, además de cuestionar la autoría mediata y el criterio de lesa humanidad, también han apelado a otras estrategias legales. Morote solicitó ser excluido del proceso argumentando que lo ocurrido en Soras es cosa juzgada, pero la solicitud fue denegada por el primer juzgado de la Sala Penal Nacional por tratarse de hechos nuevos. Hoy está pendiente de resolución en la Corte Suprema. Guzmán, de otro lado, pretendió librarse del proceso alegando que la matanza de Soras es un delito continuado de lo ocurrido en Lucanamarca, caso sobre el cual ya existe una sentencia, pero su pedido no prosperó. Nada evitará que pasen al banquillo de los acusados.


FUENTE: http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1276&idSTo=0&idA=76679&NL=1#.V9LGYvnhCM8


jueves, 25 de agosto de 2016

Defensas Paralelas. Abimael Guzmán y cúpula senderista plantean estrategia sobre masacre de Soras con los mismos argumentos de Fujimori. Guzmán: “Que aquí se aplique la Constitución. Las leyes internacionales se aplican después de ser sancionadas por el parlamento”.

Defensas Paralelas
Abimael Guzmán y cúpula senderista plantean estrategia sobre masacre de Soras con los mismos argumentos de Fujimori. Guzmán: “Que aquí se aplique la Constitución. Las leyes internacionales se aplican después de ser sancionadas por el parlamento”.
Viernes 19 de agosto, Base Naval del Callao. Fue la audiencia donde declaró Abimael Guzmán.
A sus 81 años, Abimael Guzmán compareció el pasado viernes 19 en la Base Naval del Callao ante el primer juzgado de la Sala Penal Nacional. Se trataba de la audiencia del proceso de investigación por la masacre de Soras, un macabro episodio en el que Sendero Luminoso cobró la vida de 104 personas en julio de 1984.
Senderistas, como el expresidente, rechazan criterios de autoría mediata y lesa humanidad
Su postura encorvada no se debe solo a la edad. La psoriasis artropática afecta su piel y articulaciones. Por eso la semana pasada su esposa Elena Iparraguirre presentó un hábeas corpus y demanda al jefe del Centro de Reclusión de Máxima Seguridad de la Base Naval del Callao por no permitirle realizarse un chequeo médico a fin de recibir medicación para su enfermedad.
Pero allí no queda la estrategia legal del líder senderista.
Villa Stein le acaba de dar la razón a Fujimori. E inspira a ‘Feliciano’.
La masacre de Soras no fue incluida en el megaproceso que siguió el Comité Central de SL. El proceso del caso recién se inició en el año 2013 y actualmente se encuentra en la etapa de investigación judicial. La acusación está a cargo de la Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial presidida por Marcelita Gutiérrez Vallejos.
Víctima. A Julio Condori le reventaron el ojo derecho con una gran piedra.
El caso comenzó a gestarse al menos en el 2009(CARETAS 2099), cuando desde el programa de reparaciones colectivas se demandó la judicialización de crímenes casi desconocidos. En el 2013, la actual ministra de justicia Marisol Pérez Tello, quien por entonces presidia la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso, precisó que “la denuncia se acaba de presentar. Los que tienen más de 20 años y están a punto de salir, como Osmán Morote, pueden volver a ser procesados”.
Ramírez Durand declaró en la audiencia.
En la audiencia del pasado viernes estuvieron presentes los demás miembros del Comité Central de SL. Asistieron Iparraguirre Revoredo, Margot Liendo Gil, Laura Zambrano Padilla, Osmán Morote Barrionuevo y Óscar Ramírez Durand. Son acusados por tentativa de homicidio y secuestro en la modalidad de autores mediatos de la masacre. Siendo un crimen de lesa humanidad, no prescribe.
Margie Clavo Peralta también era parte del proceso pero falleció en febrero del 2015 a causa de un cáncer. Además Víctor Quispe Palomino, quien se encuentra no habido, está acusado como autor inmediato de la masacre. Fue el debut asesino de quien ahora controla las huestes narcoterroristas del VRAEM que siguen cobrándose la vida de policías (ver nota aparte).
Durante su intervención (ver video), Guzmán reclama que “hay que tener en cuenta la flexibilidad que tiene la guerra de guerrillas. No puede concentrarse todo en el Comité Central, sería imposible. El Comité Central solamente ve comienzo de guerra, término de guerra o grandes planes. Nunca casos concretos. Ni Tarata ni cualquier caso específico, eso no ve. No es problema del Comité Central. Eso no tiene sentido, señor”.
Añade que “la cuestión de Soras fue criticada duramente en el Comité Central. ¿Por qué? Porque al Comité Central sí le compete hacer balance de los planes aplicados y Soras, reitero, fue duramente criticado por quien habla y varios de los aquí presentes. Nunca hemos acordado eso”.
Guzmán elude su responsabilidad como autor mediato y no es la primera vez que eso ocurre. Sin embargo, en documentos como la llamada “Entrevista del Siglo” que le ofreció al pasquín senderista El Diario en 1988 reconoció que en masacres como la de Lucanamarca “fue la propia Dirección Central la que planificó la acción y dispuso las cosas”.
El segundo argumento de Guzmán es que “aquí hay una Constitución. O rige o no rige, señor. Si se me va a juzgar como a los demás, algo tenemos que ajustarnos y si no comenzamos por la Constitución, ¿qué nos va a guiar? Nada, señor juez. Yo pido en concreto que aquí se aplique lo que dice la Constitución. Y que las leyes extranjeras o internacionales, o como se quiere, rigen después que acá son sancionadas por el parlamento del país. ¿A dónde va lo que estoy diciendo? Simplemente a que este juicio no tiene sentido. No tiene sentido contra los miembros del Comité Central, porque no hemos acordado nunca tal acción. No podíamos hacerlo”.
Es una evidente alusión a la calificación de crimen de lesa humanidad, a la que el Perú está comprometido por el derecho internacional, y que lo convierte en imprescriptible.
Consultado, Carlos Rivera, abogado de IDL, se muestra sorprendido con las dos cartas de Guzmán y no duda de su inspiración legal.
“Han hecho un calco de la defensa de Alberto Fujimori”, dice. “Negar conocimiento, negar su autoridad material y negar la orden”.
Efectivamente, la estrategia reciente del expresidente se basa en desmontar la tipificación de crimen de lesa humanidad a partir de la interpretación que hace el abogado William Paco Castillo del fallo del hábeas corpus que el Tribunal Constitucional emitió en junio (CARETAS 2446).
Igualmente, Fujimori niega su condición de autor mediato de los crímenes del grupo Colina –plenamente ratificada por el TC–, como también negó su responsabilidad en la apelación del caso de los diarios chicha –donde la sala de la Corte Suprema presidida por Javier Villa Stein le acaba de dar la razón (ver nota aparte)–.
Morote también estuvo en audiencia.
Rivera sostiene que “la comparación es mucho más evidente con el tema de la autoría mediata e incluso con Guzmán es todavía más claro, pues estamos ante un aparato de poder donde él era el jefe de toda la estructura, donde nada sucedía sin su aval”.
Los paralelos abundan con la declaración, en la misma audiencia del viernes 19, de Óscar Ramírez Durand (a) ‘Feliciano’:
“Para hablar de teoría de autor mediato, ¿dónde están las desapariciones? Porque en la ampliación se dice que se han hecho desapariciones. En otro sitio se dice que hemos hecho fosas comunes, no era práctica del partido. Se hacían juicios populares y las ejecuciones eran abiertas, incluso se han reivindicado”.
Tras el escalofriante pasaje también dice estar “en contra, incluso, de la lesa humanidad… ¿Por qué el señor (Pablo) Talavera no juzgó Lucanamarca como crimen de lesa humanidad? ¿Quiere decir que estaba equivocado? ¿Y en el megajuicio por qué no? Me parece bien raro. Escuché un día a la señora (Marisol Pérez Tello), que ahora está de autoridad, me quedé frio, y dijo: con el señor (Juan) Jiménez hicimos la cuestión de Soras para que no salga Morote y no debe salir. Ahí hay una intencionalidad política y no es justo”.
Remata al decir que “acabo de enterarme de la sentencia del Tribunal Constitucional y dice que no se puede aplicar lesa humanidad para el señor Fujimori, en el caso Barrios Altos y La Cantuta”.
Julio de 1984. Foto proporcionada por los hermanos Diómedes y Olimpio Jáuregui, sobrevivientes de la masacre de Soras.
Y cita a un conocido jurista: “Aquí se está haciendo un abuso ¿Qué se quiere? Que sigamos muriendo en la cárcel. Como decía el señor (Javier) Villa Stein, lo que pasa en el Perú con la cadena perpetua es una pena de muerte encubierta y eso no puede ser. Para finalizar diría que este juicio ha prescrito y, por otro lado, que se declare no ha lugar porque se ha sobrexcedido”.
En la audiencia también estuvieron presentes los abogados de Guzmán, Manuel Fajardo y Alfredo Crespo. El primero precisó que “en el caso de Osmán, él ya cumplió su pena de 25 años en junio del 2013. Con el artilugio del juicio de Soras lo han mantenido en prisión”.
Crespo arguyó que “la convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y lesa humanidad está vigente desde noviembre del 2003. No puede ser aplicado retroactivamente”.
Por su parte, la fiscal Gutiérrez leyó en la audiencia un fragmento de un supuesto documento del PCP-SL donde se precisa que “hemos tenido también otros hechos como el de Soras, en el de Soras son también como ochenta y tantos. Otro golpe demoledor. Hemos dado una serie de golpes. Por el conjunto de acciones para frenar a las mesnadas, si no se hubiera hecho esto, no hubiéramos podido frenar”.
Si se apertura juicio, se prevé que comience el próximo año.

Fuente: http://caretas.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1274&idSTo=0&idA=76543&NL=1#.V78OavnhCM8




viernes, 30 de noviembre de 2012

"Especial 'Soras, por fin tendrá justicia'."

"Especial 'Soras, por fin tendrá justicia'."
La Comisión de Justicia del Congreso de la República del Perú, estuvo en la localidad de Soras, en la región de Ayacucho, con la finalidad de solicitar se efectuen las investigaciones necesarias a fin de encontrar justicia, por los asesinatos cometidos por terroristas encabezados por Victor Quispe Palomino "Jose" y que a la fecha dicho crimen se encuentra impune.
En el año 1984, mas de 100 comuneros fueron asesinados a machetazos por oponerse a formar parte de la agrupacion terrorista Sendero Luminoso.
En dicha visita participo el congresista Heriberto Benitez Rivas, quien es vice presidente de dicha comision.

http://www.youtube.com/watch?v=Szv38k0mFuQ

   cardenasborja te ha enviado un vídeo: "Especial 'Soras, por fin tendrá justicia'."
cardenasborja ha compartido un vídeo contigo en YouTube.




Especial 'Soras, por fin tendrá justicia'.

La Comisión de Justicia del Congreso de la República del Perú, estuvo en la localidad de Soras, en la región de Ayacucho, con la finalidad de solicitar se efectuen las investigaciones necesarias a fin de encontrar justicia, por los asesinatos cometidos por terroristas encabezados por Victor Quispr Palomino "Jose" y que a la fecha dicho crimen se encuentra impune.
En dicha visita participo el congresista Heriberto Benitez Rivas, quien es vice presidente de dicha comision.

Fuente: web del congreso de la república del Perú
©2012 YouTube, LLC 901 Cherry Ave, San Bruno, CA 94066

domingo, 11 de noviembre de 2012

Ayacucho: Soras, la estela de dolor que dejó la “caravana de la muerte” de Sendero


Ayacucho: Soras, la estela de dolor que dejó la “caravana de la muerte” de Sendero

sin olvido. En el camposanto de Soras, campesinos recuerdan a las víctimas de la mayor matanza de SL bajo el mando en Ayacucho del 'camarada José'.
El 16 de julio de 1984, más de cien personas de la comunidad campesina de Soras y sus anexos fueron asesinadas por Sendero Luminoso al mando de Víctor Quispe Palomino. 28 años después aún se escucha el clamor de justicia de los deudos.
Aurora Yessenia Meléndez Jáuregui (37) nació a los nueve años. La muerte la hizo nacer un 16 de julio de 1984 a una realidad del más grueso calibre. Aquel lunes, sin luna, la noche sobre Soras lucía lúgubre y se sentía aún más fría. Yessenia jugaba con sus hermanos hasta que su padre irrumpió en casa para sacar una lámpara. "Ha llegado visita, quédense aquí y hagan caso a su mamá", solicitó Jorge Meléndez a sus cuatro hijos antes de salir a recibir a un grupo que caminaba hacia la plaza de la comunidad.
Yessenia prefirió salir y cumplirse el capricho. Entonces, agazapada entre las piernas de ese grupo de hombres vestidos con uniforme policial y militar, no pudo entender que el expreso de la muerte había elegido Soras como destino final. No fue consciente de la sensación que la tierra podría tragársela en vida y del vacío de gritar sin que le salga la voz, hasta que la sombra de su padre, reflejada en la pared del local comunal, caía al suelo; y que luego, tras el sonido de una ráfaga, lo encontraría junto a otros cuerpos ensangrentado y sin vida.
Pero esta historia no comienza en casa de los Meléndez. Ese día, a las 8 am., el chofer del bus de la empresa Cabanino interrumpió su ruta Lima-Soras en la intersección de Negromayo, a la salida de Puquio al sur de Ayacucho.
Víctor Quispe Palomino y un grupo de 40 senderistas –que él encabezaba– subieron sin sospechas disfrazados de policías y militares. Así, los pasajeros, casi todos soreños, fueron las primeras víctimas de la "caravana de la muerte" del "camarada José", que buscaba dar una "lección" a quienes no acataban las órdenes de Sendero Luminoso.
El 26 de noviembre de 1983, doña Viviana Olimpia Jáuregui (69) había recibido personalmente una muestra de ese salvajismo. Su esposo fue sacado de su casa en la madrugada de ese día y "ajusticiado" con un balazo en la cabeza junto a otros dos líderes en la Plaza de Armas de Soras. La sentencia de muerte de Olimpio Mauricio Jáuregui de la Cruz, Jorge Abilio León Pacheco Juan Miranda Gutiérrez fue aplicada ese día por los senderistas debido a la oposición abierta que ellos expresaban contra la ideología de los sediciosos: el "pensamiento Gonzalo".
Ser soreño se convirtió en un estigma que se pagaba con la muerte bajo los dominios de "José", pensamiento que aplicó con demencia durante las horas que duró el trayecto del "bus de la muerte", ruta de asesinatos que se inició en Challapuquio, donde mataron al primer grupo de 17 soreños a punta de piedras, palas y balas; siguió con el mismo salvajismo en Badopampa, Doce Corral, Chaupihuasi, Sayrosapampa; y terminó en Soras, con más de cien personas muertas.
Veintiocho años después, el ataque a Soras es la mayor masacre de Sendero Luminoso, un hecho que dejó un colectivo de deudos que peregrinan  con una vida marcada por el dolor y con la indiferencia con que la mayoría expresaba en las fosas comunes que aún faltan abrir, los restos que aún faltan exhumar, las identificaciones que aún abren heridas, las indemnizaciones que no llegan y los perdones que con los años parecen imposibles.
VIVA ENTRE MUERTOS
Lo último que recuerda Teodora Pariona Aroni (49) antes de perder la razón es la imagen de su ex esposo Máximo Gómez caer al suelo boca abajo, cuando los terroristas que llegaron momentos antes en el "Cabanino" identificaron que era oriundo de Soras. Embarazada de seis meses, Teodora abrió los ojos en un charco de sangre donde permaneció día y medio antes de que pudieran socorrerla.
"¿Cómo se defienden ustedes de los terroristas?", traduce el actual esposo de Teodora,Pedro Leonardo Torres Quispe (44), luego de que ella narrara en quechua y con la mirada extraviada la historia que le tocó vivir aquel 16 de julio de 1984.
"Ella estaba como muerta, se pasó seis meses alimentándose solo con leche", nos relata Pedro mientras muestra la cicatriz que su esposa tiene en el lado izquierdo del rostro que se lo hicieron con el golpe de un pico.
Marcelina Flores Tello (35) aprieta los ojos cuando regresa a ser la niña de cinco años que vio el asesinato de sus padres. Ella estaba con sus dos hermanos: Alberto (28) y Rosalía (33) cuando la 'caravana de la muerte' llegó a Chaupihuasi.
Pero la imagen que tiene de papá y mamá no puede colgarla en un marco, pues no tiene fotografías. Solo recrea una y otra vez el momento cuando los terroristas los redujeron y mataron con hachas. Cuando la insania senderista la dejó huérfana.
"Luego de sus asesinatos nos dividieron. Cada uno de nosotros tuvo que iniciar una nueva vida por separado. ¿Alguien puede imaginar lo difícil que es? ¿Alguien puede reconocer tanto sufrimiento que pasamos por perder a nuestro papá y a nuestra mamá?", sostiene con la voz entrecortada Marcelina.
"Es la primera vez que andamos juntos los tres", añade Alberto, quien no tiene recuerdo de sus padres y que aún aguarda el día en que puedan recobrar al menos sus restos.
Sobre una mesa de la agencia Cabanino, los deudos de Soras sostienen hojas amarillentas, repletas de sellos y con palabras que retumban como eco en una historia llena de indiferencias. Una sobre otra, las cartas, que datan de 1983 y 1984, dan fe del clamor de este pueblo que decidió levantarse contra las acciones de Sendero Luminoso y que no recibió ninguna respuesta de parte del gobierno liderado entonces por el presidente Fernando Belaunde Terry.
"Hemos decidido constituir nuestra lucha en rondas campesinas formadas por niños, mujeres y hombres para defender la democracia que a usted un día lo proclamó como presidente constitucional", se lee en una de ellas, dirigida no solo al mandatario sino a las instancias de gobierno que fueron necesarias. La indiferencia los dejó a merced de las huestes del 'camarada José' y de Sendero Luminoso luego de que formaran junto a otras 25 comunidades una alianza para defenderse.
PIDEN PERDÓN
Pero el tiempo no ha pasado en vano. El viernes 9 de noviembre, una comitiva de alto nivel llegó hasta Soras para entregar siete restos exhumados de la matanza y que llegaron a ser identificados luego de un largo trance en que se han mezclado la férrea búsqueda de la justicia y verdad por parte de los deudos, la colaboración de la sociedad civil y el compromiso de autoridades del Estado.
Después de una ceremonia en la que los pobladores de Soras entregaron regalos y bailes a las autoridades nacionales, como el presidente del Congreso, Víctor Isla; el fiscal de la Nación, José Peláez Bardales; el viceministro de Derechos Humanos, José Ávila; y la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, Marisol Pérez Tello, la voz de las autoridades ha dado un atisbo de esperanza según los propios pobladores.
"Hemos demorado 29 años para poder venir a este pueblo y ofrecerles esa palabra tan humana que ustedes esperaban: perdón", articulaba Ávila, quien expresó así el compromiso de su sector de reparar las deficiencias en la constitución de la lista de reparaciones que momentos antes escuchó de los deudos.
"Sentimos mucha vergüenza, y si nosotros representamos a los peruanos, entonces perdónennos a nombre de todos los que nos mantuvimos callados frente a su dolor", dijo minutos después la congresista Pérez Tello.
Al final, los féretros fueron entregados a sus deudos mientras los niños con banderitas peruanas, aún sin entender la magnitud del hecho y lo significativo de la reunión, jugaban entre los cajones adornados con flores amarillas y blancas. Hasta que lo entiendan, sabremos si cambiamos su historia, nuestra historia.
CLAVES
Exhumaciones. Según los datos de la Comisión de Derechos Humanos (Comisedh), hasta noviembre de este año, 51 de las víctimas de Soras han sido exhumadas; 29 han sido entregadas a sus familiares; 18 víctimas –entre las recientemente exhumadas– están por ser entregadas a sus familiares; 4 deben ser identificadas a través de su ADN; 21 cuerpos faltan ser exhumados; 3 están en calidad de desaparecidos, pues no se hallaron los posibles lugares de entierro; y de 9 víctimas no hay mayor información sobre su procedencia. En total, tienen identificadas a 84 personas.
FISCALÍA PIDE CADENA PERPETUA PARA CÚPULA SENDERISTA POR EL CASO SORAS
La fiscal provincial de la Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho, Jhousy Margot Aburto Garavito, formalizó una denuncia penal contra Abimael Guzmán, Elena Yparraguirre, Alberto Ramírez, Margi Clavo Peralta, Laura Eugenia Zambrano Padilla, Osmán Morote Margot Liendo, por ser presuntos autores mediatos de la matanza de Soras y por terrorismo agravado; y a Víctor Quispe Palomino como presunto ejecutor material o autor mediato de la matanza. Se ha pedido contra ellos cadena perpetua.
El fiscal de la Nación, José Antonio Peláez, explicó que en el caso de Morote –próximo a su excarcelación– el juez debe pedir una detención preventiva y debe ser procesado .

FUENTE: Francesca García. Enviada especial a Soras (Ayacucho)
http://www.larepublica.pe/11-11-2012/soras-la-estela-de-dolor-que-dejo-la-caravana-de-la-muerte-de-sendero