domingo, 13 de enero de 2013

La Reina de Oriente

La Reina de Oriente
Mosah Bint Nasser junto a su esposo, al emir Hamad Bin Khalifa al-Thani, a quien comparte con otras dos mujeres.

Dior, Chanel, Valentino y Gaultier son parte de su vestimenta diaria, y los modelos más estrambóticos de Loubutin forman parte de su colección de zapatos. Más allá de las restricciones impuestas por la cultura islámica, a la mujer más controversial de Qatar, la moda y el lujo no le son indiferentes. Y es que, en una ciudad donde el petróleo y el dinero desbordan, la jequesa Mozah Bint Nasser no escatima en nada, y en cada una de sus apariciones públicas, sus atuendos se convierten en el reflejo de los más de 2 mil millones de euros del patrimonio que posee su esposo.
Mozah Bint Nasser

Su estilo y adicción a la moda es tal que Julien Macdonald, uno se los diseñadores más prestigiosos de Gran Bretaña, se refirió a ella como “la nueva Jackie O”. Y es que nadie complementa tan bien el vestuario del Medio Oriente con las tendencias occidentales. Una mezcla que da como resultado la elegancia en su máxima expresión.
La jequesa en una de sus visitas a España, junto con la reina Sofía y la princesa Leticia

Aún así, Mozah no es una mujer frívola. La jequesa de Qatar ocupa el número 79 en la lista de Forbes sobre las cien mujeres más poderosas del mundo. Nació en 1958, dentro del seno de una familia de comerciantes musulmanes en la ciudad de Al-Khor, donde pasó sus primeros años. 
El palacio del Jeque de Qatar.

Aun así, su origen plebeyo no le impidió contraer nupcias con el emir de Qatar, Hamad Bin Khalifa al-Thani, cuando este todavía era un heredero al trono. Lo conoció en un avión cuando él se dirigía a un congreso. Desde su noviazgo se convirtió en una de las mujeres más detestadas por los hombres de su país, pues siempre fue símbolo de rebeldía feminista, actitud admirada por las mujeres árabes.
Doha es una ciudad próspera gracias al petróleo.

Se casó en 1977, a los 18 años, cuando su esposo ya tenía una primera esposa: Mariam bint Muhammad. Luego de Mozah, contrajo matrimonio con una tercera mujer: Noora bint Khalid. Mientras que Mariam y Noora mandan en el palacio, la única que sale a la luz pública es Mozah. Estudió en Egipto y se graduó en sociología por la Universidad de Qatar en 1986. Desde entonces, se ha convertido en una figura importante en la política de su país, participando de la educación y la reforma social de Qatar en los últimos años.

 Es además honoris causa en las universidades de Virginia, Texas, Carnegie Mellon, el Imperial College de Londres y la Universidad de Georgetown. Preside la Fundación Qatarí para la Educación, es vicepresidenta del Supremo Consejo de Educación y presidenta de la Fundación Árabe para la Democracia. Además, es enviada especial de la Unesco para mejorar la calidad y la accesibilidad de la educación en todo el mundo. Al parecer, un cargo más complicado y atareado que el de una primera dama.
La nueva 'Jackie O'.

Sin embargo, son otras las causas que convierten a Mozah en una mujer controversial. ¿Cómo siendo una mujer tan preparada e inteligente, comparte un esposo con otras dos mujeres? ¿Existe amor entre ella y Hamad Bin Khalifa? No olvidemos que esta mujer fue criada bajo estas costumbres desde niña. Lo que sí se puede afirmar es que, hasta el día de hoy, las otras esposas del Jeque siguen ocultas dentro del palacio y es únicamente Mozah, con sus caros caprichos, la elegida en acompañarlo a cuanta gira internacional se presente.

LA CIUDAD DEL PETRÓLEO
Qatar es un emirato del Oriente Medio ubicado en una pequeña península en el golfo Pérsico. En contraste con otros Estados árabes, esta ciudad tiene una de las legislaciones más liberales dentro de la comunidad musulmana. Qatar no quiere ser Arabia Saudí, que obliga a las extranjeras a taparse por completo, ni Dubái, que ha perdido su identidad cultural. Prefieren el equilibrio. Quienes cuentan con esta nacionalidad, tienen garantizada la enseñanza gratuita, el préstamo para construirse una casa, y un puesto de trabajo. Además, no se pagan impuestos: la luz, el agua y la telefonía local son gratis, así como el servicio de sanidad. Todo gracias al descubrimiento del petróleo. Y a la modernización, que arribó durante el reinado del actual emir Hamad Al-Thani, quien reina desde 1995.
Mozah, en ceremonia junto a la reina Isabel de Inglaterra.

Las reglas en Qatar

Vestuario: Los hombros y las rodillas de las mujeres siempre deben estar cubiertos en público. La cabeza también debe ir cubierta. Está prohibido llevar bermudas, minifaldas, camisetas sin tirantes o ropa transparente, salvo para ir a la playa. La ropa de los hombres debe ser sport elegante. No deben mostrarse los tatuajes ni los piercings.

Costumbres: Es común saludarse con un apretón de manos con las personas del mismo sexo. De la misma forma, son motivo de arresto las demostraciones públicas de afecto y los actos homosexuales.

La mujer en Qatar: La poligamia está aceptada legalmente. Sin embargo, aunque cada vez menos, todavía hay hombres que toman una segunda esposa y mujeres que aceptan serlo. Además, un varón qatarí podrá casarse con una mujer no musulmana, pero una mujer no podrá hacerlo con un varón que no profese el Islam. Además, los hijos de un qatarí con una extranjera recibirán automáticamente la ciudadanía, no así los hijos de una qatarí con un extranjero. Del mismo modo en las herencias. Los hijos varones recibirán el doble de bienes que sus hermanas. Lo que es todavía más grave: ante un tribunal es necesario el testimonio de dos mujeres para igualar al de un hombre.  

FUENTE: http://ellosyellas.com.pe/reportajes/reportajes-internacionales/la-reina-de-oriente-23c0