lunes, 21 de septiembre de 2015

JUAN DIAZ DIOS: Abuso del poder y la ira del pegalón. Congresista debería estar preso, si las leyes se cumplieran en el Perú pues el Congreso aprobó hasta 15 años de carcel para pegalones

JUAN DIAZ DIOS: 
Abuso del poder y la ira del pegalón.
Congresista debería estar preso, si las leyes se cumplieran en el Perú pues el Congreso aprobó hasta 15 años de carcel para pegalones 
En el 2002 estadísticas del Ministerio de la Mujer registraron 29 mil 759 casos de violencia familiar psicológica y sexual contra mujeres. Hasta mediados de setiembre 2015 se presentaron 38 mil 143 denuncias y las dos contra el congresista Juan Díaz Dios, por agresión física contra su esposa Cinthia Vanessa Morales Pastor han incrementado las cifras. La función básica de un congresista es dar leyes, fiscalizar y defender los derechos de la población, pero el fujimorista, violentó el derecho a la seguridad, salud , respeto y dignidad de su propia esposa.
Si las leyes se cumplieran en el Perú, Díaz Dios debía estar en prisión pues el propio Congreso aprobó el 3 de setiembre último la nueva ley de Prevención, Erradicación y Sanción por Violencia contra la Mujer o Grupo Familiar, que sanciona a los agresores con hasta 15 años de prisión, tras investigación y acusación fiscal sumaria (72 horas).
Pero la agresión física y psicológica no es el primer ni único caso cometido por una autoridad pública, al que elegimos y le pagamos su sueldo, envueltos en estos escandaletes de violencia conyugales. También han protagonizado estos hechos vergonzantes algunos de nuestros presidentes de la República.

SUSANA HIGUCHI: TORTURAS
En los tiempos de la dictadura fujimorista saltó a la luz pública no solo las agresiones sino también denuncias de tortura física y psicológica contra la entonces primera dama Susana Higuchi, por parte de su exmarido Alberto Fujimori, que le causaron serios trastornos emocionales y graves daños físicos; -según reportes de la época-, como lagunas mentales, producto de torturas con ‘electroshock’ y que su hija, la actual postulante a la presidencia de la República Keiko Fujimori, jamás denunció ni expresó su solidaridad con su madre, convirtiéndose en cómplice de estos abusos.
Susana fue recluida en una celda de castigo del Servicio de Inteligencia del Ejército por denunciar que la familia de su marido, el dictador, había robado ropa donada por Japón para los damnificados del norte del país.

EXTRAVÍOS EXTRACONYUGALES
Otro atentado o maltrato psicológico contra la dignidad de otra primera dama ocurrió el 23 de octubre del 2006 ante la perplejidad del país, cuando el propio Alan García, agredió y destrozó psíquicamente a su esposa Pilar Nores, presentando públicamente, antes las cámaras de televisión y prensa en general, inflado de poder y machismo, un nuevo vástago fruto de sus extravíos extramatrimoniales.
Es decir, tuvo el cuajo de emplear el Palacio de Gobierno, para anunciar su nueva paternidad, llegando incluso a calificar y distinguir a la madre del niño, ante el asombro público y la humillación de su esposa, como “una mujer de las más altas cualidades”.
Semejante pisoteo público al contrato matrimonial, por parte de un jefe de Estado, ultraje, humillación, falta de respeto y mancilla a la dignidad de la mujer y madre de sus hijos fue un mensaje a los jóvenes: Puedes pisotear tu matrimonio y familia, sacarle la vuelta a tu esposa y presentarle posteriormente el fruto de tu infidelidad conyugal.
Por ataque psicológico se entiende: gritos, insultos, amenazas, palabras soeces, actitudes ofensivas, hirientes a la dignidad o el honor de las personas; que generan en la víctima estados de ansiedad, miedo, pánico; demolición emocional y afectiva, con destrucción violenta de su ego y autoestima, causándole un cuadro depresivo con todas sus secuelas.

NEGANDO LA PATERNIDAD
Otro caso no menos escandaloso y reprobable que saltó a conocimiento y extrañeza pública, de negación de paternidad, ocurrió en el 2004 cuando el entonces presidente de la República Alejandro Toledo a quien se le relacionó antes de asumir la presidencia, con escándalos de ‘secuestros’, humos de “piticlines” y tufos de embriagueces, se negó a reconocer una hija, habida tras las sinuosas sombras extraconyugales.
Acorralado por la presión pública y la prensa, se vio obligado a reconocerla como suya y forzado a cumplir sus obligaciones paternas básicas de pensionar la alimentación, educación y vivienda de su hija Zaraí Toledo y que había formalmente eludido con la mayor sinvergüencería durante años.Toledo agredió psicológicamente a su hija y a la madre de la niña.

DOS DENUNCIAS POR MALTRATO
En el caso de Díaz Dios, tiene dos denuncias en la fiscalía por agresión física contra su esposa, aunque él dice con una cuota mendaz que solo fue “un largo forcejeo”. Si estas personas no respetan las leyes, a sus familias, ni tienen orden en sus vidas privadas o relaciones conyugales, con qué autoridad moral nos representan.
Juan Díaz Dios fue denunciado por su propia esposa Morales Pastor en la comisaría de Monterrico el 21 de junio del presente. Pero demás, está fue investigado por otra denuncia interpuesta el pasado 2 de enero 2015 por agresión psicológica.
La primera denuncia en la 2da.Fiscalía Provincial de Familia de Lima fue archivada el 8 de junio del 2015 porque su esposa Morales Pastor no se ratificó en la denuncia de maltrato familiar.
Sin embargo, la segunda denuncia de su consorte por maltrato físico y psicológico prosigue a nivel de fiscalía desde el 22 de julio de este año.
En esa denuncia de junio último Morales Pastor dijo a la policía y quedó en el parte policial que : “fue agredida físicamente por la persona de Juan José Díaz Dios en su cuerpo, con puñadas y puntapiés y jalada del pelo, siendo arrastrada por el piso y que no es la primera vez que pasa este tipo de hechos”.

SILENCIO CÓMPLICE
Otra de las conclusiones de esta historieta de agresiones, es el silencio oportunista y cómplice de la candidata fujimorista Keiko Fujimori que en resguardo de sus propios intereses políticos y para no verse afectada en las encuestas guardó silencio sobre las agresiones de Díaz Dios, de las que tenía conocimiento desde junio último, según confesiones del propio legislador en un entrevista televisiva. Se dice sobre el particular que : “La verdad no ofende los labios del que la revela sino la conciencia del que la silencia”.
No fue un forcejeo como dijo el fujimorista “pegalón”; hubo agresión de su parte y una reacción natural de su mujer quien le propinó también sus buenas “chiquitas”, indignada por los constantes abusos y en defensa propia. Algunos de estos mismos hombres con tales antecedentes y la señora Keiko Fujimori, que con su silencio, aprobó semejante infamia o ultraje contra su propia madre y los derechos de la mujer, son los que pretenden representarnos y gobernarnos en el 2016.

Ramón Machado
Diario UNO
FUENTE: http://diariouno.pe/2015/09/21/abuso-del-poder-y-la-ira-del-pegalon/


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