lunes, 26 de enero de 2015

Consejos hasta de un conejo: El Ayayero

Por: Jose Cevasco Piedra. (**)
Consejos hasta de un conejo: 
El Ayayero
El Ayayero está en todo lugar y los hay de diversas clases. Repasemos a este personaje que también está en la política Peruana.
El Ayayero con tal de caer bien, cuenta chistes, chismosea, podría mentir y no tiene  reparos en exagerar situaciones para levantar el ego de la persona adulada. El Ayayero es simpático, alegre y conversador, y  jamás contradice al adulado, al contrario lo alaba así esté en un error. Es más, siempre se reirá a carcajadas de los chistes malos que haga el adulado. El Ayayero no escatimara esfuerzo para llegar al entorno íntimo del adulado; se auto invitará a la casa, se ofrecerá para hacerle recados, no le importará ir a pagar la luz o el teléfono. Sin que el adulado se dé cuenta, el Ayayero lo estará tuteando, y se referirá ante terceras personas como su “pata” o “chochera”. El Ayayero siempre le dirá al adulado que está bien vestido, que el corte de cabello le queda estupendo, que el perfume que usa es riquísimo, y que, por más que coma todos los días “tacu tacu” y el cuello de la camisa no le cierre, le jurará que no ha subido de peso y que tiene la figura de un adonis o, si es dama, que tiene el cuerpo de Jennifer López.
Los políticos deben cuidarse de los Ayayeros,  ya que al contar con información privilegiada podría ser usada en su contra cuando la relación se rompa. Pero eso no es todo. El Ayayero querrá siempre acompañar al político a las  reuniones y agasajos  para lucirse al lado de éste. Incluso, podría usar el nombre del político para que se le abran las puertas de las entidades del Estado haciendo mal uso del poder de influencia que inconscientemente se le ha otorgado. Pero ojo, el Ayayero es muy celoso, se convierte en un muro ante las personas que quieren tener contacto con el político, creándole a éste una atmósfera negativa ante su electorado. Pero no olvidemos que el político es humano y estará tentado en tener su Ayayero de confianza, lo cual no es un pecado. Para ello le sugiero ciertas reglas para que en el futuro no se queje: primero, reconocer que tiene a su lado un Ayayero; segundo, debe tomar con cuidado lo que el Ayayero le dice;tercero, mantener al Ayayero alejado de los temas muy personales; cuarto, llamarle la atención para hacerlo pisar tierra; quinto, decirle al Ayayero que no use mal la confianza otorgada; y sexto, chequearlo ante la Fiscalía o el Poder Judicial.

FUENTE:
(**) Consultor Político, Parlamentario y en Gobernabilidad
 Democrática
http://josecevasco.com/el-ayayero/

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