Raúl Díaz Pérez
¡Si cumple lo que promete!
Con trabajo gestión y sus resultados, se demostró que
el cambio en el Distrito limeño de Comas, si fue posible.
El hoy candidato a la alcaldía de Comas 2026,
nos presenta sus
“Memorias
de Gestión 2019-2022”
Carlos Alfredo Cardenas Borja, abogado, defensor de procesos constitucionales y derechos humanos, Propuesto para recibir las medallas "Defensor del Pueblo del Perú"(2008)(2010) y la medalla "Madre Teresa de Calcúta"(2010)Consultor de la Comisión de DDHH del Ilustre Colegio de Abogados de Lima (2010) Asesor Parlamentario del Congreso de la República del Perú (2011-2016) Comentarista Político Internacional /Teléfono:(51) 999-259375/e-mail: carloscardenasborja@hotmail.com/ X: @eltodopodero
Raúl Díaz Pérez
¡Si cumple lo que promete!
Con trabajo gestión y sus resultados, se demostró que
el cambio en el Distrito limeño de Comas, si fue posible.
El hoy candidato a la alcaldía de Comas 2026,
nos presenta sus
“Memorias
de Gestión 2019-2022”
Perú: Delia Espinoza gana elecciones del Colegio de Abogados de Lima (CAL) y será decana 2026-2028: venció a Humberto Abanto con el 60% de votos.
La exfiscal de la
Nación plantea impulsar auditorías internas, fortalecer la participación en el
debate jurídico y mejorar los servicios para los agremiados.

La exfiscal de la Nación, obtuvo 29.371 votos frente a los 16.591 de su rival Humberto Abanto, oficializando su victoria en las elecciones del Colegio de Abogados de Lima para el periodo 2026-2028.
La elección se definió en una segunda vuelta luego de que ninguno de los candidatos alcanzara más del 50% de los votos en la primera jornada electoral realizada a fines de febrero. En esa etapa participaron miles de agremiados y Espinoza y Abanto fueron los postulantes que obtuvieron las mayores votaciones, lo que los llevó a disputar la fase final de los comicios.
Durante la campaña de la segunda vuelta, ambos candidatos presentaron propuestas relacionadas con el fortalecimiento institucional del colegio profesional, la defensa del ejercicio de la abogacía y la situación de la Caja de Previsión del gremio. Con estos resultados, Espinoza asumirá la conducción del CAL durante el periodo 2026-2028, en reemplazo de la gestión saliente, en un contexto en el que el gremio ha señalado la necesidad de fortalecer su rol institucional dentro del sistema de justicia.
CAL declara
a Delia Espinoza como ganadora
El CAL oficializó la victoria de Delia Espinoza en las elecciones para la renovación de sus órganos de gobierno y control. Según el cómputo general, Espinoza, candidata con el número 3, obtuvo un total de 29.371 votos, mientras que su principal contendiente, Humberto Abanto Verástegui, número 11, alcanzó 16.591 votos. Además, se registraron 303 votos en blanco y 2,636 votos nulos, con una participación total de 48,901 agremiados.
Con estos resultados, el CAL hace oficial la proclamación de Delia Espinoza como nueva decana para el periodo 2026-2028. La autoridad electoral informó que todas las 134 actas de las mesas de votación fueron procesadas y validadas, bajo la supervisión del notario público Dr. Pariamachi, los miembros del Comité Electoral y el equipo de fiscales liderado por el Dr. Luis Torres Tapia, garantizando así la transparencia del proceso.
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| Delia Espinoza dirigirá el Colegio de Abogados de Lima tras ganar la segunda vuelta electoral. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina/CAL) |
Propuestas
de Delia Espinoza
Durante su campaña
para dirigir el Colegio de Abogados de Lima (CAL) en el
periodo 2026-2028, la exfiscal de la Nación Delia Espinoza presentó
una serie de propuestas orientadas a fortalecer la institucionalidad del gremio
y mejorar los servicios para los agremiados. Entre los principales
planteamientos destacan:
Recuperar el prestigio institucional del CAL, promoviendo una mayor participación del colegio en el debate jurídico y en la defensa del Estado de derecho.
Impulsar
medidas de transparencia y control interno,
incluyendo auditorías para fortalecer la gestión administrativa del gremio.
Reformar y
fortalecer la Caja de Previsión del Abogado, con el
objetivo de mejorar la sostenibilidad de los beneficios de salud y jubilación
para los agremiados.
Mejorar los
servicios para los miembros del colegio, mediante
programas de capacitación, beneficios sociales y una atención más eficiente.
Modernizar
la gestión institucional, incorporando herramientas
tecnológicas y procesos administrativos más ágiles para la atención a los
abogados.
Humberto
Abando felicita a Delia Espinoza
El candidato Humberto
Abanto se retiró del centro de votación instalado en el local de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos luego
de conocerse el conteo del 70 % de mesas sufragadas, cuyos resultados
preliminares daban como ganadora a la candidata Delia Espinoza.
Antes de abandonar el lugar, ambos
intercambiaron un breve saludo. “Un gran abrazo”, expresó Abanto, a lo que
Espinoza respondió de la misma manera. El candidato agregó que “lo que sirvamos
es trabajar para todos”, mientras que la aspirante agradeció el gesto y recibió
la felicitación final: “Suerte, felicidades”.
FUENTE: https://www.infobae.com/peru/2026/03/15/delia-espinoza-gana-elecciones-del-cal-y-sera-decana-2026-2028-vencio-a-humberto-abanto-por-amplia-diferencia/
Bonnie Villafuerte: Joven Politóloga lidera las preferencias electorales para el sillón municipal en el Distrito del Rímac.
Estamos a un año y días para
las justas electorales en el Perú, en las que tendremos que elegir a nuevas
autoridades municipales.

Bonnie Villafuerte (Foto Fuente Internet)
El resultado que se dio en
el distrito bajopontino realmente sorprendió a muchos, pues la joven politóloga
Bonnie Villafuerte, lidera las preferencias para ocupar el sillón municipal en dicho distrito con el 16.7% de la preferencia vecinal.
Encuesta publicada por el Diario UNO, el dia 04 de Octubre
Demas esta decir que se
trata de una profesional, con experiencia en manejo de temas públicos y que
poco está ganándose la confianza y cariño de los vecinos bajopontinos

Bonnie Villafuerte: 16.7% de la preferencia electoral en el distrito del Rímac
FICHA TÉCNICA Nombre de la empresa responsable: Sondeo Popular Registro: 000477 – REE/JNE Objetivo del estudio: Medir la percepción ciudadana sobre quién sería el mejor alcalde en distintos distritos de Lima Metropolitana. Cobertura geográfica: Distritos de Lima Metropolitana, entre ellos Chorrillos, San Juan de Lurigancho, Ate, Los Olivos, Villa María del Triunfo, San Martín de Porres, entre otros. Ámbito del estudio: Urbano – distrital. Universo: Población electoral de Lima Metropolitana, hombres y mujeres mayores de 18 años. Técnica de recolección: Entrevistas directas en los hogares, mediante pregunta abierta y espontánea. Pregunta aplicada: “¿Quién cree que será el mejor alcalde para su distrito?” Diseño muestral: Muestreo polietápico aleatorio. Tamaño de la muestra: 60 entrevistas por distrito. Nivel de confianza: 95%. Fecha del trabajo de campo: 29 de setiembre al 2 de octubre del 2025 Elaboración del informe: Sondeo Popular.
Colombia: ‘Estoy aquí para terminar lo que empecé’: Ingrid Betancourt se postula a la presidencia de Colombia.
El anuncio de su candidatura llega en un momento crítico: los colombianos están hartos de la clase política y el futuro del acuerdo de paz está en riesgo.
BOGOTÁ
— Ingrid Betancourt, excongresista y quien fue mantenida como rehén por la
guerrilla y llegó a simbolizar tanto la brutalidad del largo conflicto en
Colombia como de los esfuerzos de reconciliación del país, se postulará a la
presidencia, dijo el martes.
Betancourt
entra en una campaña presidencial muy abierta en un momento en el que Colombia
está en una determinante encrucijada política y social.
Cuando
fue secuestrada hace 20 años, Betancourt estaba haciendo campaña para el mismo
cargo. Ahora, dijo, el país se enfrenta al mismo “sistema corrupto” y
“maquinarias politiqueras” que ella combatió entonces.
“Hoy estoy aquí para terminar lo que empecé”, dijo en un estrado en un hotel del centro de Bogotá, la capital del país, acompañada por sus aliados.
Betancourt,
quien fue capturada en 2002 y retenida durante más de seis años por la mayor
fuerza guerrillera del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,
anunció su candidatura a las elecciones de mayo mientras el país enfrenta
enormes desafíos.
Tras
más de 50 años de guerra, el gobierno y el grupo rebelde, conocido como las
Farc, firmaron un acuerdo de paz en 2016. Pero, desde entonces, una oleada de
otros grupos armados ha irrumpido en el vacío y seguido
combatiendo.
La
violencia ha aumentado en algunas zonas rurales y los críticos han
culpado al gobierno por no
invertir lo suficiente para abordar la desigualdad y la pobreza que
han contribuido a impulsar la guerra, como se había comprometido a hacer en el
acuerdo de paz.
Muchos
colombianos están hartos del statu quo político, un sentimiento que estalló en
la esfera pública en mayo del año pasado, cuando miles
de personas salieron a las calles durante más de un mes para protestar
por las penurias que solo empeoraron con la pandemia.
Tras sus años de cautiverio —en los que a veces estuvo encadenada— Betancourt ha apoyado el proceso de paz y también ha criticado a las Farc, convirtiéndose en un símbolo de los intentos nacionales de reconocer los costos de la guerra, pero también de superarla.
Sergio
Guzmán, un analista de Bogotá, llamó a Betancourt la “candidata de la
reconciliación” del país.
En
una entrevista con el Times el año pasado, Betancourt calificó el acuerdo de
paz como “una ventana, una oportunidad generacional, de salir de la locura
violenta en la cual hemos vivido toda nuestra vida”.
La
cuestión, dijo Guzmán, es si eso es lo que quieren los colombianos.
“Todas
nuestras elecciones han sido miedo, esperanza y odio”, continuó. “Ninguna
elección se ha disputado sobre la base de la compasión y la reconciliación”.Para llegar a las elecciones de mayo, Betancourt tendría que ganar las primarias de marzo, en las que competiría con otros candidatos de centroCredit...Nathalia Angarita para The New York Times
Hay
un descontento generalizado con el actual presidente, Iván Duque, quien es un
producto del poder político tradicional de derecha del país, mientras que un
populista de izquierda, Gustavo Petro, lidera las encuestas en medio de una
ola izquierdista y opuesta a quienes están en el poder que se extiende
por América Latina.
“¿Puede
Ingrid convertirse en un bálsamo para esas emociones negativas predominantes
que estamos sintiendo en este momento?”, dijo Guzmán. “No lo sé. Esa es una de
las cosas que nos va a decir su candidatura”.
Pero
para ganar impulso entre los votantes, dijo, “tiene que vender la idea de que
la reconciliación es mejor que el populismo”.
Aunque Betancourt es ampliamente conocida en todo el país, una victoria en mayo no es ni mucho menos segura.
En
este momento hay más de 20 aspirantes a la presidencia, y la mayoría de
los más conocidos se agrupan en tres coaliciones: una de izquierda, encabezada
por Petro; una de centro, a la que se une Betancourt; y una de derecha, cuyos
miembros se consideran los abanderados del gobierno actual.
Para
llegar a las elecciones de mayo, Betancourt tendría que ganar las primarias de
marzo, en las que competiría con otros candidatos de centro, como Alejandro
Gaviria, exministro de Salud y hasta hace poco rector de una prestigiosa universidad.
Guzmán
señaló que Betancourt se incorporó a la campaña tarde en el calendario
electoral y calificó su candidatura como “una medida desesperada”.
Colombia
nunca ha tenido una mujer en la presidencia, y Betancourt es una de las cuatro
candidatas de las tres principales coaliciones.
La
candidata más destacada hasta el momento ha sido Francia Márquez, una joven política afrocolombiana y
activista medioambiental que también es víctima de la guerra.
Márquez, quien se ha unido a la coalición de la izquierda, se ha distinguido no solo por su identidad —la política colombiana ha estado dominada por hombres blancos y ricos—, sino por su franca adhesión a la política feminista y su disposición a criticar a Petro.
Betancourt
es hija de una política y de un político y diplomático colombianos, y
posteriormente obtuvo la nacionalidad francesa a través de su primer marido.
En
2002, tras su paso por el Congreso, Betancourt se lanzó a la campaña
presidencial como integrante del Partido Verde Oxígeno, un movimiento político
joven de filosofía pacifista, ecologista y anticorrupción. El 23 de febrero de
2002, cuando se dirigía a un acto de campaña en la ciudad de San Vicente del
Caguán, fue detenida en un control de carretera y tomada como rehén por las
Farc.
Durante
sus años de cautiverio en la selva, fue tratada brutalmente e intentó escapar
en repetidas ocasiones, experiencias que relató en su libro No hay silencio que no termine.
Fue
rescatada por el gobierno colombiano y, con los años, se ha convertido en la
víctima más conocida del país. Pero también ha sido objeto de críticas: de
quienes dicen que ha restado atención a víctimas más pobres y menos conocidas,
y de otros que la han criticado por pedir una indemnización al gobierno
colombiano tras su cautiverio y rescate.
Betancourt
vive desde hace años en Francia y regresó a Colombia hace apenas unos meses. En
su discurso de campaña, se refirió directamente a las críticas de que el
traslado estaba diseñado para obtener un beneficio político personal.
“He
vuelto en busca del mayor beneficio político”, dijo, “que todos tengamos una
verdadera democracia”.
El anuncio de su campaña no dice mucho sobre sus propuestas políticas, más allá de las repetidas promesas de luchar contra la corrupción y de abordar el impacto de la violencia en el país.
“Mi
historia es la historia de todos los colombianos”, dijo.
En
un país de más de 50 millones de habitantes, nueve millones están registrados
en el gobierno como víctimas del conflicto.
“Mientras
las Farc nos esclavizaba a mí y a mis compañeros, los cárteles de la droga, los
violentos y los políticos corruptos han estado esclavizando a cada uno de
ustedes”, continuó.
“Vamos
a salir de esta cultura mafiosa, mentirosa, violenta y vamos a aprender de
nuevo a ser ciudadanos libres”.
FUENTE: https://www.nytimes.com/es/2022/01/18/espanol/colombia-ingrid-betancourt.html
La izquierda asciende en Latinoamérica en un año electoral clave para Brasil y Colombia.
Los
candidatos con plataformas izquierdistas han logrado victorias en una región
con dificultades económicas y una desigualdad que va en aumento.Manifestación contra el presidente Jair Bolsonaro en São Paulo. Bolsonaro, un líder de derecha, se enfrenta a una dura contienda por la reelección.Credit...Mauricio Lima para The New York Times
RÍO DE JANEIRO — En las últimas semanas de 2021, Chile y Honduras votaron con determinación por presidentes de izquierda para reemplazar a líderes de derecha, con lo que se extendió un cambio significativo que lleva varios años ocurriendo en toda América Latina.
Este
año, los políticos de izquierda son los favoritos para ganar las elecciones
presidenciales en Colombia y Brasil, sustituyendo a los presidentes en
funciones de derecha, lo que pondría a la izquierda y a la centroizquierda en
el poder en las seis economías más grandes de una región que se extiende desde
Tijuana hasta Tierra del Fuego.
El
sufrimiento económico, el aumento de
la desigualdad, el ferviente descontento con los gobernantes y la
mala gestión de la pandemia de COVID-19 han impulsado un movimiento pendular
que se distancia de los líderes de centroderecha y de derecha que dominaban
hace unos años.
La izquierda ha prometido una distribución más equitativa de la riqueza, mejores servicios públicos y redes de seguridad social ampliadas. Pero los nuevos líderes de la región se enfrentan a graves limitaciones económicas y a una oposición legislativa que podría restringir sus ambiciones, así como a unos votantes intranquilos que se han mostrado dispuestos a castigar a quien no cumpla lo prometido.
Los
avances de la izquierda podrían impulsar a China y socavar a Estados Unidos
mientras compiten por la influencia regional, dicen los analistas, al
presentarse una nueva cosecha de líderes latinoamericanos desesperados por lograr
el desarrollo económico y con más apertura hacia la estrategia global de Pekín
de ofrecer
préstamos e inversiones en infraestructuras. El cambio también podría
dificultar que Estados Unidos siga aislando a los regímenes autoritarios de
izquierda en Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Con
el aumento de la inflación y el estancamiento de las economías, los nuevos
líderes de América Latina tendrán dificultades para lograr un cambio real en
los problemas profundos, dijo Pedro Mendes Loureiro, profesor de estudios
latinoamericanos en la Universidad de Cambridge. Hasta cierto punto, dijo, los
votantes están “eligiendo a la izquierda simplemente porque en este momento es
la oposición”.
Los
niveles de pobreza se encuentran en el nivel más alto de los últimos 20 años en
una región en la que un efímero auge de las materias primas permitió a millones
de personas ascender a la clase media tras el cambio de siglo. Varios países se
enfrentan ahora a un desempleo de dos dígitos, y más del 50 por ciento de los trabajadores de la región
están empleados en el sector informal.
Los escándalos de corrupción, el deterioro de la infraestructura y la ausencia crónica de fondos en los sistemas de salud y educación han erosionado la confianza en el gobierno y las instituciones públicas.
A
diferencia de lo que ocurrió a principios de la década de 2000, cuando los
izquierdistas ganaron presidencias decisivas en América Latina, los nuevos
gobernantes tienen que hacer frente a la deuda, a presupuestos magros, a escaso
acceso al crédito y, en muchos casos, a una oposición vociferante.
Eric
Hershberg, director del Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de la
American University, dijo que la racha ganadora de la izquierda nace de un
sentimiento generalizado de indignación.
“En
realidad se trata de los sectores de la clase media baja y de la clase
trabajadora que dicen: ‘treinta años de democracia y todavía tenemos que ir en
un autobús decrépito durante dos horas para llegar a un centro de salud malo’”,
dijo Hershberg. Citó la frustración, la ira y “una sensación generalizada de
que las élites se han enriquecido, han sido corruptas, no han actuado en favor
del interés público”.
La
COVID-19 asoló América Latina y devastó economías que ya eran precarias, pero
la inclinación política de la región comenzó antes de la
pandemia.
El primer hito fue la elección en México de Andrés Manuel López Obrador, que ganó la presidencia con un resultado arrollador en julio de 2018. Durante su discurso de la noche electoral, declaró: “El Estado dejará de ser un comité al servicio de una minoría y representará a todos los mexicanos, a ricos y pobres”.
Al
año siguiente, los votantes de Panamá eligieron un gobierno de centroizquierda,
y el movimiento peronista de izquierda de Argentina tuvo un sorprendente
regreso a pesar del legado de corrupción y mala gestión económica de sus
líderes. Con la promesa de “construir la Argentina que nos merecemos”, Alberto
Fernández, profesor universitario, celebró
su triunfo frente a un presidente conservador que buscaba la
reelección.
En
2020, Luis Arce se impuso a sus rivales conservadores para
convertirse en presidente de Bolivia. Se comprometió a ampliar el legado
del exlíder Evo Morales, un socialista cuya destitución el año anterior dejó
brevemente a la nación en manos de una presidenta de derecha.
En
abril del año pasado, Pedro Castillo, un maestro de escuela de provincia,
sorprendió a la clase política peruana al derrotar por un estrecho margen a la
candidata derechista a la presidencia, Keiko Fujimori. Castillo, un recién
llegado a la política, arremetió contra las élites y presentó la historia de su
vida —un educador que trabajó en una escuela rural sin agua corriente ni
sistema de alcantarillado— como una encarnación de los defectos de la clase
gobernante.
En
Honduras, Xiomara Castro, una candidata de plataforma socialista que propuso el
establecimiento de un sistema de renta básica universal para las familias pobres, venció con
facilidad en noviembre a un rival conservador para convertirse en presidenta
electa.
La victoria más reciente de la izquierda se produjo el mes pasado en Chile, donde Gabriel Boric, un antiguo activista estudiantil de 35 años, venció a un rival de extrema derecha con la promesa de aumentar los impuestos a los ricos para ofrecer pensiones más generosas y ampliar enormemente los servicios sociales.
La
tendencia no ha sido universal. En los últimos tres años, los votantes de El
Salvador, Uruguay y Ecuador han desplazado a sus gobiernos hacia la derecha. Y
en México y Argentina, el año pasado, los partidos de centroizquierda perdieron
terreno en las elecciones legislativas, socavando a sus presidentes.
Pero en general, Evan Ellis, profesor de estudios latinoamericanos en el Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos, dijo no recordar una América Latina “tan dominada por una combinación de izquierdistas y líderes populistas antiestadounidenses”.
“En
toda la región, los gobiernos de izquierda estarán particularmente dispuestos a
trabajar con los chinos en contratos de gobierno a gobierno”, dijo, y
posiblemente “con respecto a la colaboración en materia de seguridad, así como
a la colaboración tecnológica”.
Jennifer
Pribble, profesora de ciencias políticas de la Universidad de Richmond que
estudia América Latina, dijo que el brutal número de víctimas de la pandemia en
la región hizo que las iniciativas de izquierda, como las transferencias de
efectivo y la atención universal a la salud, fueran cada vez más populares.
“Los
votantes latinoamericanos tienen ahora un sentido más agudo de lo que el Estado
puede hacer y de la importancia de que el Estado participe en un esfuerzo
redistributivo y en la prestación de servicios públicos”, dijo. “Eso condiciona
estas elecciones, y está claro que la izquierda puede hablar más directamente
de eso que la derecha”.
En Colombia, donde las elecciones presidenciales se celebrarán en mayo, Gustavo Petro, exalcalde izquierdista de Bogotá que perteneció a un grupo guerrillero urbano, ha mantenido una ventaja constante en las encuestas.
Sergio
Guzmán, director de la consultora Colombia Risk Analysis, dijo que las
aspiraciones presidenciales de Petro se hicieron viables después de que la
mayoría de los combatientes de las FARC, un grupo guerrillero marxista, dejaron
las armas como parte de un
acuerdo de paz alcanzado en 2016. El conflicto había dominado durante mucho
tiempo la política colombiana, pero ya no.
“El
tema ahora es la frustración, el sistema de clases, la estratificación, los que
tienen y los que no tienen”.Xiomara Castro, que ganó las elecciones en Honduras, ha propuesto un sistema de renta básica universal para las familias pobres.Credit...Daniele Volpe para The New York Times
Justo
antes de Navidad, Sonia Sierra, de 50 años, se encontraba fuera de la pequeña
cafetería que regenta en el principal parque urbano de Bogotá. Sus ingresos se
habían desplomado, dijo, primero en medio de la pandemia y luego cuando una
comunidad desplazada por la violencia se trasladó al parque.
Sierra
dijo que estaba muy endeudada después de que su marido fuera hospitalizado con
covid. Las finanzas son tan ajustadas que hace poco despidió a su única
empleada, una joven venezolana que solo ganaba 7,50 dólares al día.
| Gabriel Boric, quien fuera activista estudiantil, ha prometido una amplia expansión de los servicios sociales en Chile.Credit...Marcelo Hernandez/Getty Images |
En el vecino Brasil, el aumento de la pobreza, la inflación y una respuesta fallida a la pandemia han convertido al presidente Jair Bolsonaro, el titular de extrema derecha, en un candidato débil de cara a la votación programada para octubre.
El
expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, un izquierdista que gobernó Brasil de
2003 a 2010, una época de notable prosperidad, ha conseguido una ventaja de 30 puntos porcentuales sobre Bolsonaro en
un cara a cara, según una encuesta reciente.
| En Recife, Brasil, se complementan los ingresos recogiendo mariscos.Credit...Mauricio Lima para The New York Times |
“Pensé
que Bolsonaro mejoraría nuestra vida en algunos aspectos, pero no lo hizo”,
dijo Da Silva, un padre de cuatro hijos que no tiene relación con el
expresidente. “Todo es tan caro en los supermercados, especialmente la carne”,
agregó, lo que lo llevó a tomar un segundo empleo.
Con
los votantes enfrentados a tanta agitación, los candidatos moderados están
ganando poca influencia, lamentó Simone Tebet, una senadora de centroderecha en
Brasil que planea presentarse a la presidencia este año.
“Si
miramos a Brasil y a América Latina, estamos viviendo un ciclo de extremos
relativamente aterrador”, dijo. “El radicalismo y el populismo se han
impuesto”.
FUENTE: https://www.nytimes.com/es/2022/01/04/espanol/latam-izquierda.html