jueves, 19 de agosto de 2010

Sean Connery: Los Ochenta son Eternos

Sean Connery: Los Ochenta son Eternos
Nacido el 25 de agosto de 1930, Sean Connery es el último caballero de Hollywood.

Cosmopolita. En palabras de Harrison Ford “James Stewart nos trajo el pueblo, John Wayne nos trajo el país, Sean Connery nos trajo el mundo.”


Una genuina estrella de cine.
Esas fueron las palabras que usó Steven Spielberg para referirse a Sean Connery. Si partimos del supuesto de que las estrellas son inalcanzables, sin duda Sean Connery califica como una.

No solo en términos de carisma o atractivo con el sexo opuesto, lo que convierte a Sean Connery en un ícono de la pantalla grande es –si es válida la expresión– su naturalidad para posar frente a la cámara, su pericia para lucir siempre majestuoso y elegante sin necesidad de esforzarse.

“Eso se llama actuación”, le dijo Alfred Hitchcock a Tippi Hedren durante el rodaje de “Marnie, la ladrona”.

Hitch sabía reconocer a una estrella cuando la tenía al frente y no se equivocó con Connery.

Cuando muchos críticos lo desacreditaban por ser un galán de moda, Connery trabajaba en silencio para forjarse una reputación.

Nunca se contentó con ser James Bond, necesitaba demostrarse a sí mismo su valía como actor.

Ahora cuesta creerlo, pero Connery fue alguna vez considerado ‘veneno de la taquilla’, porque sus proyectos al margen del agente 007 se hundían como piedras en el agua.

Siempre rodeado de mujeres hermosas

Tras despedirse públicamente del personaje que lo hizo famoso –‘Los diamantes son eternos’ (1971) fue la sexta y última de sus películas oficiales como James Bond-, Connery luchó para mantenerse vigente, se reinventó como héroe del género de aventuras –hizo las extraordinarias ‘El hombre que sería rey’ (1975) y ‘Robin y Marian’ (1976)–para finalmente concederse un pecadillo: ser nuevamente James Bond a los 53 años. La cinta se llamó ‘Nunca digas nunca jamás’(1983), que fue exactamente lo que le dijo Sean Connery a su esposa cuando anunció su retiro de la franquicia creada por Ian Fleming.



Para muchos, es el 007 definitivo, o quizás el único.

Fue algo inesperado que su carrera resurja con tanta fuerza como lo hizo en la década de los 80, primero gracias a ‘El nombre de la rosa’ (1986) pero, sobre todo, gracias al éxito de ‘Los intocables’ (1987), popular cinta de Brian De Palma que valió a Sean Connery un merecido Oscar como Mejor Actor de Reparto.

El escocés más famoso del mundo bordeaba los 60 años pero aún era capaz de llenar salas, tal como lo demostró en ‘Indiana Jones y la última cruzada’ (1989) y ‘La caza del octubre rojo’ (1990).

Sean Connery aportó credibilidad y elegancia a la mitología de 007. Lo que en otros actores pudo ser un burdo remedo, Connery supo dotarlo de un encanto irresistible.

Su billetera también era testigo de su popularidad, y cuando llegó ‘El curandero de la selva’ (1992), los servicios de Connery alcanzaban los US$ 10 millones, pero su récord personal llegó en 1999 con ‘La emboscada’ donde llegó a recibir US$ 20 millones.

Nada mal para un hombre de 69 años.

Pero también es justo mencionar que Connery es un hombre generoso, habiendo donado grandes sumas de dinero a la beneficencia escocesa.

ESCOCÉS. Patriota hasta los huesos, Sean Connery siempre ha estado orgulloso de sus raíces celtas.


Su patriotismo es una de las características más resaltantes de su personalidad, y ha expresado en más de una ocasión su deseo de ver a Escocia independiente antes de morir.

No por gusto tiene dos tatuajes que rezan ‘Mamá y Papá’ y ‘Escocia para Siempre’.

Hoy Sean Connery parece disfrutar de su retirada de Hollywood, no ha vuelto a pisar el plató desde ‘La liga extraordinaria’ (2003), y al parecer no piensa volver.

Desde 2000 añadió el Sir a su nombre, superó algunas trabas de salud, publicó un libro de memorias y protege con esmero su matrimonio de 35 años con la pintora Micheline Roquebrune.

“Indiana Jones y la última cruzada”

Dentro y fuera de la pantalla, Sean Connery es un hombre de verdad.

10 papeles claves

Desde Rusia con amor (1963)
Personaje: James Bond
Sean Connery estaba predestinado a ser James Bond aunque el papel no le cayese precisamente como anillo al dedo, tal como lo advirtió el escritor Ian Fleming, quien no estaba seguro que los orígenes de clase trabajadora del actor encajasen con la imagen de 007.

“Desde Rusia con Amor”


Felizmente la mujer del productor Albert R. Broccoli tenía otra percepción y Connery obtuvo el rol. ‘Desde Rusia con Amor’ (dirigida por Terence Young) fue la segunda película de la saga y para muchos –entre ellos Sean Connery– es la mejor.

Marnie, la ladrona (1964)
Personaje: Mark Rutland
Aunque Alfred Hitchcock se refirió alguna vez a los actores como ganado, lo cierto es que el maestro era muy selectivo con los intérpretes de sus fantasías persecutorias. No cualquiera podía ponerse los zapatos de James Stewart o Cary Grant.
En la genial ‘Marnie’, Connery encontró su primer reto como actor dramático. Fue una experiencia que lo marcó, ya que siempre buscó rodearse de directores con personalidad.

“La liga extraordinaria”


La colina de la deshonra (1965)
Personaje: Joe Roberts
Este drama militarista, filmado en el desierto de Almería durante un sofocante verano, supuso la primera colaboración entre Sean Connery y Sidney Lumet, a la postre el director con el que trabajó más veces: un total de 5 largometrajes, incluyendo la recordada ‘Asesinato en el Expreso Oriente’ (1974). ‘La colina de la deshonra’ es un clásico de culto, incluso Woody Allen la considera entre las mejores del cine americano.


La ofensa (1973)
Personaje: Detective Sargeant Johnson
Uno de los trabajos más oscuros e intensos de Sean Connery, ‘La Ofensa’, dirigida por Sidney Lumet, es la antítesis de 007, un drama psicológico sobre un policía obsesionado con un supuesto pederasta. El estudio aceptó realizarla por exigencia de Connery, como intercambio por su trabajo en ‘Los diamantes son eternos’. Aunque muy pocas personas la han visto, Connery considera que es la mejor cosa que hizo en su carrera.

“Los intocables”

El hombre que sería rey (1975)
Personaje: Daniel Dravot
John Huston había aguardado décadas para llevar al cine este cuento de Rudyard Kipling. Sus intérpretes originales tenían que haber sido Humphrey Bogart y Clark Gable, pero el proyecto recién pudo materializarse con Sean Connery y Michael Caine como los aventureros traicionados por su ambición. Fue un rodaje memorable –Connery y Caine son grandes amigos– y Huston se encariñó con ellos como si fueran sus hijos.

Robin y Marian (1976)
Personaje: Robin Hood Luego de ‘Zardoz’ (1974)
‘El viento y el león’ (1975)
‘El hombre que sería rey’ (1975)
Connery estaba sólidamente posicionado como estrella del cine de aventuras.


Entonces llegó Robin Hood, el inmortal arquero que robaba a los ricos para entregarles a los pobres.
A los 44 años, Sean Connery se convirtió en el Robin Hood más veterano de la historia.
Esta emotiva historia de amor lo reunió con la sublime Audrey Hepburn.


El nombre de la rosa (1986)
Personaje: William de Baskerville
Según los rumores, Columbia Pictures estuvo a punto de abandonar el proyecto cuando el director Jean-Jacques Annaud seleccionó a Sean Connery como protagonista. En ese momento el futuro de Connery en Hollywood era incierto y muchos temían que su sola presencia convierta al prestigioso best seller de Umberto Eco en un James Bond del medioevo. Pero Connery estuvo brillante y fue nominado al BAFTA como Mejor Actor.

Los Intocables (1987)
Personaje: Jim Malone
En la carrera de Sean Connery hay un antes y un después de ‘Doctor No’, pero también hay un antes y un después de ‘Los intocables’, el suceso que volvió a colocarlo en la lista A1 de Hollywood. Kevin Costner y Robert De Niro –como Eliot Ness y Al Capone, respectivamente– eran las estrellas, pero Connery se robó el show como el heroico Malone. Connery obtuvo el Oscar, superando a Morgan Freeman y Denzel Washington.

Indiana Jones y la última cruzada (1989)
Personaje: Profesor Henry Jones
En la cabeza de Steven Spielberg, Sean Connery era el único actor que podía dar la talla como el padre de Indiana Jones. Resultó ser uno de los casos más afortunados de casting que se recuerde, algo solo posible en Hollywood. La química entre Harrison Ford y Sean Connery era perfecta, tanto en las escenas cómicas como en las emotivas. Pese a los excelentes resultados, Sean Connery desistió de participar en la secuela de 2008.

“Descubriendo a Forrester”. Sean Connery ha permanecido en la cima pese a los cambios del público y de sus gustos, hay cinco décadas de aventuras inolvidables.

Descubriendo a Forrester (2000)
Personaje: William Forrester
Hoy salta a la vista que ‘Descubriendo a Forrester’ tiene un valor testamentario notable; supone la despedida del Sean Connery que todos conocemos y queremos. Dirigida por Gus Van Sant, esta historia de amistad interracial e intergeneracional presenta a Connery como un escritor reclusivo, una leyenda del mundo de las letras que vive apartado de la gente que le rinde culto. Un poco como J.D. Salinger pero menos oscuro.


(Claudio Cordero)

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