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martes, 22 de mayo de 2018

Científicos buscan el origen de los incas mediante huellas genéticas. Estudios concluyeron que las dos leyendas que narran el origen de la civilización incaica estarían relacionadas.


Científicos buscan el origen de los incas mediante huellas genéticas.
Estudios concluyeron que las dos leyendas que narran el origen de la civilización incaica estarían relacionadas.

Un nuevo estudio podría revelar más sobre los incas. | Fuente: Andina
Investigadores de Perú, Brasil y Bolivia vienen rastreando el origen de la civilización incaica, la más grande población precolombina, a través de estudios genéticos que realizan a descendientes contemporáneos de los emperadores incas.
Es el primer "estudio genético sobre la familia imperial inca", que busca develar si existió una relación patrilineal única, es decir un solo patriarca inca o si existió más de uno.
Además, se busca comprobar si el imperio del Tahuantinsuyo, que se extendía desde el actual Ecuador hasta Chile, se originó de descendientes de Puno o del Cusco, según narran dos leyendas sobre su fundación.
La extensión que alcanzó el Imperio Inca en su mayor apogeo. | Fuente: Wikimedia Commons / L'Américain
"Luego de tres años de seguimiento de las huellas genéticas de los descendientes, confirmamos que las dos leyendas que narran el origen de la civilización incaica (1200-1533 d.C.) estarían relacionadas", señalaron a la AFP los peruanos Ricardo Fujita y José Sandoval, científicos de la Universidad San Martín de Porres que participaron de la investigación.
Los primeros resultados del estudio fueron publicados en abril por la revista Molecular Genetics and Genomics. El informe dice que, a partir de un banco de muestras de ADN de más de 3,000 nativos de Perú, Bolivia y Ecuador, compararon la información genética de los descendientes de los incas que aún viven en el Cusco y en poblaciones cercanas al lago Titicaca.
"A la conclusión que hemos llegado es que la nobleza del Tahuantinsuyo desciende de dos linajes, uno de la zona del lago Titicaca en Puno y el otro de la montaña de Pacaritambo en el Cusco. Eso nos indica que las leyendas sobre la fundación se mantienen y que podrían ser un solo escenario", señaló Sandoval.
Una de las dos leyendas que recogen los cronistas tras la conquista española es la de la pareja Manco Capac y Mama Ocllo, que salen del lago Titicaca (región Puno, lengua aymara); y la otra es la de los hermanos Ayar, que salen de la montaña del Pacaritambo en Cusco (lengua quechua).
"Probablemente del altiplano (Puno) salió una migración inicial que se estableció en Pacaritambo por algunas décadas para luego dirigirse al Cusco y fundar el Tahuantinsuyo", dijo Sandoval.

ADN de los descendientes
Para la investigación se utilizaron 12 familias de los distritos de San Sebastián y San Jerónimo en el Cusco, "porque tienen un contexto histórico de genealogía, existen documentos en los cuales se indica que desde 1570 esas familias fueron reportadas con linajes de los incas", explicó Fujita. También se tomaron muestras de ADN de pobladores del lago Titicaca y de Pacaritambo.
"Se les comparó con nuestra base genética de más de 3,000 personas para reconstruir el árbol genealógico de todos los individuos", agregó. "Al final la redujimos a cerca de 200 personas que compartían semejanzas genéticas cercanas a la nobleza inca".
El especialista en genética Ricardo Fujita trabaja en un laboratorio de la Universidad San Martín de Porres (USMP). | Fuente: AFP
Los resultados preliminares indicaron que 18 personas están estrechamente relacionadas con las poblaciones nativas que habitan en el sur del Cusco, así como en el altiplano peruano y el norte de Bolivia. "Lo que nos dice que los antepasados de los incas vinieron de lago Titicaca haciendo escala en Pacaritambo".

En busca de entierros
La investigación ahora busca determinar con exactitud los orígenes de los incas. "Para eso es necesario tomar ADN de vestigios como momias que estén registrados en crónicas o documentos oficiales que son hijos o nietos de los incas, para formar el panorama más completo del origen de la civilización más importante prehispánica", sostuvo Fujita.
Esos restos aún no han sido hallados porque en el siglo XVI, cuando los españoles invadieron el Tahuantinsuyo, se impuso el adoctrinamiento y la evangelización, destruyendo y quemando las momias de incas, que los familiares veneraban y sacaban en procesión.
Ante ese hecho, los investigadores están detrás de la ubicación de los entierros de los descendientes directos para lo cual se apoyan en las crónicas y documentos oficiales de la época.
El experto aseguró que el ADN complementa a la arqueología, a la antropología, a todos los tipos de estudio que comprende el origen de una especie.
"En este caso, nosotros usamos la vía de la herencia, que es lo que estudia la genética, la transmisión de rasgos moleculares a través de generaciones".

FUENTE:
AFP
http://rpp.pe/peru/historia/cientificos-buscan-el-origen-de-los-incas-mediante-huellas-geneticas-noticia-1124183

viernes, 11 de febrero de 2011

El quechua es materia de estudio en 25 universidades de Estados Unidos.

El quechua es materia de estudio en 25 universidades de Estados Unidos
En centros de estudios superiores de Nueva York, Illinois y Chicago también se ofrecen cursos de enseñanza del quechua, lo mismo ocurre en Toronto, Canadá.

El quechua: materia de estudio en 25 universidades de EE.UU.

El quechua, idioma que utilizaron los Incas en la época del Tahuantinsuyo, es enseñado al menos en 25 universidades de Estados Unidos y Canadá a razón de que tiene gran aceptación entre el alumnado, reseñó hoy un diario regional del Cusco.

La enseñanza del idioma en dicha zona registra una aceptación que va en aumento, según refirió Gustavo Solís, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en declaraciones para "diariodelcusco.com".

"Muchos de los que toman los cursos son peruanos, incluso bolivianos, que radican allá y forman parte de una tercera generación, cuyos abuelos hablaban Quechua y quieren aprenderlo para conocer sus raíces", sostuvo el docente.

"La aceptación es extraordinaria. Resulta sorprendente lo que está sucediendo allá. En algunos casos el Quechua es parte del currículo de la carrera de lingüística y en otros figura como un curso libre", explicó.

Solís, quien participó en un ciclo de conferencias por la Semana del Quechua en Nueva York, recordó que en centros de estudios superiores de Nueva York, Illinois y Chicago también se ofrecen cursos de enseñanza del quechua, tal como ocurre en Toronto, Canadá.

Sin embargo, lamentó que en el Perú no se le dé la importancia del caso.


 

domingo, 21 de noviembre de 2010

La paradoja de la coca...

La paradoja de la coca...
Cultivar la hoja de coca es legal en Perú, como lo es en Bolivia. Venderla en los mercados es legal. Fabricar harina con ella es legal. Pero convertirla en cocaína, es una actividad perseguida, al igual que procesarla, transportarla, venderla y consumirla.

La coca se consume en Perú desde hace siglos, antes de la llegada de los españoles, incluso mucho antes que los mismos incas.

En este país, un organismo del Estado compra coca a los campesinos, mientras que otro organismo se dedica a erradicar hectáreas de este cultivo. ¡Y esto sucede a veces en la misma chacra o plantación!. Estas son algunas de las paradojas de la coca.

Cultivo ancestral
La coca se consume en Perú desde hace siglos, antes de la llegada de los españoles, incluso mucho antes que los mismos incas. Masticada y mezclada con saliva, esa hoja servía como analgésico y como estimulante, pero también era utilizada como moneda de cambio en las transacciones y, con frecuencia, como ofrenda sagrada a los dioses.

Los conquistadores españoles intentaron en un primer momento arrasar las plantaciones de coca que la Iglesia asociaba a la idolatría (la llamaban "el talismán del Diablo"), pero la consecuencia inmediata fue un brusco descenso en el rendimiento de la mano de obra que arrancaba plata de las minas de Potosí y de otras no tan célebres que se extendían por el Virreynato del Perú.

Luego, con una lógica utilitarista, la Corona española cambia de política: decide primero levantar la prohibición y, seguidamente, fomentar el consumo de coca para extraer el máximo rendimiento de los mineros. Y el chacchado o picchado de coca se mantiene hasta el siglo XX como algo habitual entre los habitantes de las zonas andinas de Perú, Bolivia o Ecuador.
La excePción andina

En 1961 se firma la Convención internacional Unica sobre Estupefacientes, en la que la coca se apareja a la heroína y la cocaína, y sus firmantes se comprometían a "obligar a arrancar de raíz todos los arbustos de coca que crezcan en estado silvestre y destruir los que se cultiven ilícitamente".
Pero, en 1988, Bolivia y Perú piden que se haga una excepción con su planta ancestral y se distinga entre cultivo lícito e ilícito, teniendo "debidamente en cuenta los usos tradicionales lícitos, donde al respecto exista la evidencia histórica".

En unos años Perú desplazará a Colombia. Puede entenderse si se conoce que Estados Unidos destina diez veces más dinero a la lucha antidroga en Colombia que en Perú.

De entonces arranca esta situación esquizofrénica en la que, junto a las políticas de erradicación, alentadas sin descanso por los distintos gobiernos de Estados Unidos, convive el uso tradicional de la hoja de coca, al que ahora se añade una variedad de productos, como galletas, infusiones, helados y hasta caramelos elaborados con la hoja sagrada de los incas.

En Perú existe la Empresa Nacional de la Coca (ENACO), establecida en la región de Cuzco, que compra a los campesinos unas 3.000 toneladas al año y las comercializa en el mercado legal a precios fijados de antemano, unos precios que los responsables de ENACO admiten ser "hasta diez veces por debajo de lo que ofrece el narcotráfico".

Si un campesino malvive en las alturas bajas de los Andes y recibe la visita de un intermediario que ofrece hasta diez veces los precios de ENACO, ¿quién se resistiría?.
Así, cada vez más campesinos peruanos caen en la tentación del polvo blanco: antes se dedicaban a vender la hoja cosechada, pero ahora, en los últimos años, prefieren instalar en su chacra una poza de maceración donde mezclan la coca con keroseno, ácido sulfúrico, acetona, alcohol industrial, carbonato de sodio y ácido clorhídrico.
Parece complicado, pero los productos se venden en droguerías y almacenes de todo Perú y, según los especialistas, mezclarlos es casi un juego de niños.
Los resultados son estos: una chacra de una hectárea (medida promedio habitual) puede dar al año cinco toneladas métricas de hoja, que a razón de un kilo de cocaína por tonelada de coca, arrojan la cifra de cinco kilos de cocaína pagados a 1.000 dólares/kg.
Es decir, 5.000 dólares por hectárea y año, que sube al doble en el caso del VRAE, uno de los valles peruanos donde mejor crece la planta.
No es casualidad que el VRAE produzca el 50 por cien de toda la cocaína peruana, lo que equivaldría a cubrir toda la demanda que se registra en Europa.
La colisión con el terrorismo
¿Por qué el Estado peruano no acaba con el problema al menos en el VRAE, donde se produce tal cantidad de droga?.
Las razones son múltiples.
Comienzan con la debilidad del propio Estado, que apenas ha llevado el progreso, en forma de escuelas, carreteras u hospitales, después de dos siglos de independencia, a estos valles de selva baja.
A esto se añade la presencia de Sendero Luminoso o sus estertores ("remanentes", como se les conoce en Perú), durante años aliados con las redes del narcotráfico.
Sendero Luminoso, el grupo maoísta que tuvo en jaque al país en los años ochenta, comenzó su declive en 1993, cuando su líder, Abimael Guzmán, fue detenido y, desde la cárcel, decretó el fin de la llamada "guerra popular".
Sin embargo, hubo militantes que desconocieron el llamado de Guzmán y se refugiaron en remotos valles donde siguieron combatiendo al estado.

Al uso tradicional de la hoja de coca, ahora se añade una variedad de productos, como galletas, infusiones, helados y hasta caramelos elaborados con la hoja sagrada de los incas.

Los senderistas pronto encontraron en el narcotráfico un método de subsistencia. Tal vez, ellos no participaban directamente, pero sí "cobraban un peaje" a los carteles o les ofrecían seguridad, produciéndose una colisión que los medios peruanos han dado en llamar "narcoterrorismo".

Hasta los defensores de los cocaleros, como la parlamentaria andina Elsa Malpartida, del Partido Nacionalista, reconoce que Sendero Luminoso lleva años en connivencia total con los carteles del narcotráfico.
Ciudades sin ley

En el VRAE, como en el Valle del Monzón y otros lugares de Perú, se produce así un cóctel explosivo de ausencia del estado, actividad de las mafias y presencia de grupos terroristas.
Abundan los prostíbulos y los almacenes de insumos químicos. Al caer la noche, hay un inmenso tráfico humano y material, casi siempre ilícito.
Ya no tiene mucha importancia si es la mafia colombiana o la mexicana la que controla el pastel de la droga, pues el negocio se ha peruanizado por completo en las fases del cultivo, procesamiento y primer transporte, y los carteles internacionales sólo intervienen para sacar la droga del país.
Dicen los más pesimistas que en unos años Perú desplazará a Colombia.
Puede entenderse si se conoce que Estados Unidos destina diez veces más dinero a la lucha antidroga en Colombia que en Perú.
Si la presión contra la coca crece en Colombia, es posible que el negocio prefiera trasladarse a un escenario menos hostil.
FUENTE: Por Javier Otazu - EFE Reportajes, 19/11/2010 http://noticias.latam.msn.com/pe/peru/articulo_efe.aspx?cp-documentid=26388697

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Yale asegura tener derechos sobre piezas arqueológicas

Yale asegura tener derechos sobre piezas arqueológicas (*)
Patrimonio. Presidente Alan García no tiene fundamento alguno para afirmar, como hizo ayer, que la Universidad de Yale robó, hurtó, o saqueó objetos arqueológicos de Machu Picchu. Así lo sostuvo Enrique Ghersi, abogado de dicha casa de estudios.

La Universidad de Yale considera que tiene derechos de buena fe sobre estas piezas arqueológicas, por eso, la demanda presentada por el Perú en los Estados Unidos no presenta tales acusaciones en contra de la Universidad, asegura Ghersi.

La Universidad de Yale considera también, que legalmente tiene derechos de buena fe para poseer, al igual que muchos otros museos y colecciones privadas en el Perú y otros lugares del mundo, objetos provenientes de los Incas.

“La disputa por los objetos de Machu Picchu se encuentra actualmente ante los tribunales norteamericanos como consecuencia de una demanda presentada por el Gobierno Peruano contra la Universidad de Yale, no obstante que, previamente se había alcanzado un acuerdo armonioso entre las partes que fue desconocido por el Gobierno Peruano luego de haberlo firmado”, mencionó el abogado.

Enrique Ghersi

“La Universidad de Yale considera que ha actuado correctamente y lamenta tener que enfrentar esta demanda”, señaló el Dr. Enrique Ghersi.

Actualmente, un pedido de archivamiento de causa por prescripción de la acción, está al voto en el Juzgado de Hartford, Connecticut.