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miércoles, 16 de mayo de 2018

¿Cómo Venezuela, una potencia petrolera, cayó en la ruina? Venezuela pasó de zambullirse en petrodólares a una de sus peores crisis económicas durante el gobierno de Nicolás Maduro, quien buscará su reelección en los comicios del domingo. ¿Cómo ocurrió el descalabro? ¿Qué le espera?


¿Cómo Venezuela, una potencia petrolera, cayó en la ruina?
Venezuela pasó de zambullirse en petrodólares a una de sus peores crisis económicas durante el gobierno de Nicolás Maduro, quien buscará su reelección en los comicios del domingo. ¿Cómo ocurrió el descalabro? ¿Qué le espera?
¿Cómo Venezuela, una potencia petrolera, cayó en la ruina? (Reuters).
Caracas. Venezuela pasó de zambullirse en petrodólares a una de sus peores crisis económicas durante el gobierno de Nicolás Maduro, quien buscará su reelección en los comicios del domingo.
¿Cómo ocurrió el descalabro? ¿Qué le espera?
- El boom - 
Entre el 2004 y 2015, el país con mayores reservas de crudo recibió unos 750.000 millones de dólares de la bonanza más larga en un siglo de explotación petrolera.
Mientras acentuaba la dependencia del oro negro -fuente de 96% de sus ingresos-, el gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) aprovechó el boom para financiarse a bajo costo.
Emitió unos 62.000 millones de dólares en bonos soberanos y de la petrolera PDVSA, según la consultora Ecoanalítica, y recibió préstamos de China y Rusia. La deuda externa se quintuplicó hasta 150.000 millones de dólares.
Las reservas internacionales llegaron a 42.300 millones en el 2008. Hoy son una cuarta parte.
El gasto público también se disparó, y en el 2012 hubo un déficit de 15,6% del PBI pese a que el barril de petróleo alcanzó una media récord de 103,42 dólares.
Ese déficit "equivalía al de Grecia en su peor momento", dijo Orlando Ochoa, economista de la Universidad de Oxford.
- Estado omnipresente - 
Al tiempo, el gobierno socialista estatizó sectores como el del cemento y acero y expropió cientos de empresas.

Desde el 2003 monopoliza las divisas que vende a tasas que sobrevaloran el bolívar e impuso un control de precios que, con las expropiaciones e importaciones subsidiadas, minó la industria.

"Se indujo al sector privado a reemplazar producción por importaciones baratas", comentó Ochoa. El empresariado abastece hoy 20% del consumo frente a 70% en 2008, según Fedeagro.

El control cambiario derivó en corrupción, con importaciones fantasma, sobrefacturación y desvío de dólares al mercado negro, donde las cotizaciones multiplican por 12 la oficial.

Se añaden presuntos abusos con gastos reservados. Según Jorge Giordani, gurú económico de Chávez, 300.000 millones de dólares se malversaron en la última década.

Las estatizaciones menguaron varias empresas y terminaron en litigios como el de la petrolera ConocoPhillips, que tomó activos de Venezuela en el Caribe para cobrarse 2.000 millones de dólares.

El gobierno defiende que entre 1999 y 2014 destinó 718.000 millones de dólares a programas sociales.

Pero el manejo fiscal es desordenado, con emisión de dinero para tapar un agujero de 15% a 20% del PBI en promedio desde el 2013, según Humberto García, presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
- El derrumbe - 
El camino hacia el colapso estaba trazado cuando el petróleo se derrumbó desde 98,98 dólares por barril, en julio del 2014, a 47,05 al finalizar ese año y a una media de 35,16 en el 2016.

Los ingresos, de 121.000 millones de dólares en el 2014, cayeron a 48.000 millones en el 2016. La bomba le explotó a Maduro.

La producción de PDVSA se desplomó de 3,2 millones de barriles diarios en el 2008 a 1,5 millones en abril pasado, según la OPEP. Así, el repunte de precios tiene un impacto limitado.

Como ajuste, el gobierno redujo importaciones y la entrega de divisas, agudizándose la escasez de alimentos y medicinas.

Las importaciones, de 66.000 millones de dólares en el 2012, serán de 9.200 millones en el 2018, estima Ecoanalítica.

La financiación del déficit y la disparada del "dólar negro" por la sequía de divisas generaron una hiperinflación que según el FMI llegará a 13.864,6% este año.

Esta espiral destruyó los salarios -el ingreso mínimo da para medio kilo de carne- y provocó escasez de billetes al rezagar al cono monetario. Uno nuevo, con tres ceros menos, circulará desde junio.

El PBI se contrajo 45% desde el 2013, según el FMI, pasando de 400.000 millones de dólares a 120.000 millones. "Indicadores de un país en guerra", según Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalítica.
- Futuro sombrío - 
Por pagos atrasados de deuda, Venezuela y PDVSA fueron declarados en default parcial en el 2017, con compromisos para el próximo cuatrienio por 10.000 millones de dólares anuales.

Maduro, quien se dice víctima de "una guerra económica", anunció una renegociación, pero desde agosto Washington prohíbe a los estadounidenses negociar nueva deuda venezolana.

Un embargo sería inminente, advierte Alejandro Grisanti, de Ecoanalítica, quien prevé que la producción de crudo caería a 1,2 millones de barriles diarios a fines del 2018.

Estados Unidos asoma un embargo petrolero, escenario catastrófico pues un tercio de la producción va allí y representa 75% del flujo de caja.

La crisis venezolana es de "las mayores" del mundo en 50 años, alerta el FMI. Y no toca fondo.

Fuente: AFP
https://elcomercio.pe/mundo/latinoamerica/venezuela-potencia-petrolera-cayo-ruina-noticia-519825

martes, 17 de abril de 2018

El FMI prevé que los precios suban en Venezuela un 1.800.000% en dos años. La economía del país se contraerá un 15% este año y caerá un 6% en 2019, según el Fondo, que alerta por la crisis humanitaria


El FMI prevé que los precios suban en Venezuela un 1.800.000% en dos años.
La economía del país se contraerá un 15% este año y caerá un 6% en 2019, según el Fondo, que alerta por la crisis humanitaria
Un mercado de frutas y verduras en Caracas. En vídeo, el director adjunto del Departamento de Investigación del FMI habla de las perspectivas de Latinoamérica. 

El desastre económico de Venezuela ha provocado que la vida cotidiana de los ciudadanos dependa de unos cálculos vertiginosos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) los pone negro sobre blanco en las previsiones publicadas este martes. El organismo que dirige Christine Lagarde calcula que el país caribeño cerrará 2018 con una inflación del 13.864%. En 2019, el valor de decenas de productos básicos seguirá creciendo hasta el 12.874%. Eso quiere decir que, en dos años, se prevé que los precios suban la astronómica cifra del 1.811.751%. Es decir, los precios se multiplicarán por más de 18.000 en el mismo período.
La cesta de la compra de los venezolanos ya se viene disparando desde hace años y la tendencia hiperinflacionista, en medio de una gravísima crisis política e institucional, no tiene, al menos por el momento, vuelta atrás. "Venezuela ha sufrido una intensificación de su crisis económica y humanitaria desde 2014", recuerda el informe del Fondo. 
Si las previsiones del FMI se cumplen, el episodio de hiperinflación por el que atraviesa Venezuela será el más grave de las últimas décadas en Latinoamérica. Ni siquiera la hiperinflación argentina de finales de los ochenta del pasado siglo (con subidas de precios que llegaron a superar el 3.000% anual) se puede comparar a lo que puede sufrir Venezuela. La escalada de precios, de cumplirse estos negros augurios, también sería superior a la de los episodios de hiperinflación en Perú (el 3.398% en 1999 y el 7.482% en 1990) y solo se le acercaría a la de Nicaragua, donde la subida de precios llegó a ser del 13.110% en 1987. El nivel de inflación venezolano solo se situaría en este siglo por detrás del de Zimbabue, donde la subida de precios llegó a ser del 500.000.000.000% en 2008.

A la hiperinflación se suma un cuadro macroeconómico desalentador. La economía se contraerá un 15% este año tras caer un 14% en 2017. El próximo ejercicio el descalabro del Producto Interior Bruto (PIB) será del 6%. Los datos del FMI dibujan un panorama que constituye una gran excepción en toda la región. Colombia, que comparte unos 2.200 kilómetros de fronteras con Venezuela, crecerá un 2,7%; Brasil, un 2,3%; Argentina, un 2%; Chile, un 3,4%; Bolivia, un 4%; Perú, un 3,7%; y Ecuador, un 2,5%.

Colapso petrolero

Las predicciones, más pesimistas que las proyectadas el pasado octubre, tienen que ver con el colapso de la producción petrolera y las exportaciones. En diciembre, cayó a 1,62 millones de barriles diarios, un descenso de más de 700.000 en un año, desplomándose hasta niveles de los años ochenta. Las expectativas para el sector son aciagas: el fondo recuerda que puede cerrar 2018 en alrededor de un millón diario.
La economía del país lleva años en caída libre y, cuando parece que las perspectivas no pueden empeorar, las decisiones políticas del régimen de Nicolás Maduro y la mala gestión franquean una nueva barrera. En noviembre, las agencias de calificación crediticia Standard & Poor’s(S&P) y Fitch  declararon a Venezuela en default parcial por los graves problemas de liquidez después de un impago de 200 millones de dólares correspondientes a los intereses de los bonos que vencen en 2019 y 2024. A esto se suma el saqueo continuado de la petrolera estatal, PDVSA. Para tratar de hacer frente a esta situación, el Gobierno chavista lanzó una moneda virtual, el petro, utilizando como garantía las reservas de crudo, que no ha conseguido paliar la penuria.

La batalla diaria con los precios
Todas estas cifras se traducen, en el día a día, en una batalla contra los precios y la escasez imperante. El salario mínimo de un venezolano apenas supera los 1,3 millones de bolívares. Esto es, un puñado de dólares que según el cambio paralelo fluctúan entre 2,5 y menos de seis. Hasta hace unas semanas, con esa cantidad se podían comprar dos kilos de carne, pero su precio sigue aumentando. Al igual que el de los huevos, la harina, el arroz o verduras como la cebolla. Mientras tanto, unas élites minoritarias recurren a la divisa estadounidense para pagar algunos servicios como consultas médicas, vehículos de segunda mano o trayectos en taxi.

El Gobierno ha anunciado la creación de una nueva moneda, el bolívar soberano, que sustituya al bolívar fuerte, eliminando tres ceros, de modo que un bolívar soberano equivalga a 1.000 bolívares fuertes. El bolívar fuerte ya sustituyó al bolívar tradicional por la misma razón de uno a mil, de modo que un bolívar soberano equivaldrá a un millón de los antiguos bolívares. Esa sustitución monetaria es reflejo de que el bolívar ha perdido el 99,9% de su valor desde que el Gobierno de Hugo Chávez instauró los controles de cambios en 2003. El Gobierno también intentó usar los controles de precios para frenar la inflación, llegando a movilizar tropas para controlar los precios en los supermercados, pero su política económica ha acabado provocando la mayor inflación de toda Latinoamérica en décadas.
El colapso económico, además, está provocando que se dispare el desempleo. El FMI prevé que el paro alcance a un tercio de la población activa, la mayor tasa de paro de todo el mundo, por encima de países con un alto desempleo crónico como Suráfrica, Sudán, Bosnia o Grecia.

FUENTE: https://elpais.com/economia/2018/04/17/actualidad/1523934621_077871.html

sábado, 10 de septiembre de 2016

Venezolanos abandonan sus mascotas por no poder alimentarlas. La crisis también afecta a los animales en Venezuela.

Venezolanos abandonan sus mascotas por no poder alimentarlas.
La crisis también afecta a los animales en Venezuela.
V
(Foto Internet)
enezolanos que batallan por conseguir comida para su familia han optado por abandonar a sus mascotas en calles, parques y refugios, ante la difícil situación económica que atraviesa el país. "La crisis ha pegado duro", dijo María Arteaga, una maestra retirada que ahora maneja un refugio en Los Teques, a dos horas de Caracas, donde alimenta y atiende a cientos de perros famélicos abandonados a su suerte.
"Tenemos dos vertientes: 'los abandono porque no puedo comprar comida' o 'porque me voy del país y no tengo cómo llevarlo'", explicó Arteaga, quien empezó a acoger cachorros en su casa, hasta que se hicieron demasiados. "Es impresionante, nos llegan perros de raza, que se ve que son de familia". Arteaga confesó que el número de animales que recibe en su refugio, un desvencijado solar al lado de una carretera, se ha incrementado al punto que, cada pocas horas, le llega un nuevo perro abandonado.
Venezuela se encamina a cerrar su tercer año de recesión mientras la inflación -la más alta del mundo- y la escasez de bienes básicos, tiene a miles haciendo largas colas para comprar bienes de primera necesidad y hasta alimento para sus mascotas.

El precio de la comida para animales se ha incrementado exponencialmente en los últimos años. Una bolsa de 20 kilos de alimento para perros puede costar 55.000 bolívares -unos 55 dólares en el mercado paralelo-, difícilmente costeable para alguien que recibe el sueldo mínimo mensual de 22.577 bolívares.
Incluso, ante la imposibilidad de alimentar a sus animales, los principales zoológicos del país reportaron que, en los primeros seis meses del año, al menos 50 de sus ejemplares murieron de inanición.
Los refugios como el de Arteaga están proliferando a medida que la crisis se agudiza y al Gobierno socialista se le hace cada vez más difícil cumplir con su plan de vacunas y albergues para mascotas, conocido como "Misión Nevado". María Rodríguez, una ingeniera en sistemas de 33 años, es una de las tantas venezolanas que decidió mudarse a España porque su sueldo es insuficiente para mantener a su familia.
Una tarde, hace poco, encontró un perro vagando por la calle que su hijo de 12 años quería quedarse para que le haga compañía al Border collie que tiene desde hace tres años. Sin embargo, decidieron dejarlo en el refugio de Arteaga.
"Lamentablemente no alcanza para comer. Entonces, ¿cómo uno puede darle comida a dos o tres animales?", se lamentó Rodríguez, comentando que dejará a su perro con su madre, a quien planea enviarle 50 dólares cada mes, más del doble del salario mínimo.

REUTERS
LOS TEQUES, VENEZUELA
FUENTE: http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/crisis-economica-en-venezuela/16694293



domingo, 13 de marzo de 2016

CRISIS POLÍTICA EN BRASIL Las protestas más multitudinarias de la democracia ponen contra las cuerdas a Rousseff. Cientos de miles de brasileños marchan por la salida del poder de la presidenta y contra la corrupción.

CRISIS POLÍTICA EN BRASIL
Las protestas más multitudinarias de la democracia ponen contra las cuerdas a Rousseff.
Cientos de miles de brasileños marchan por la salida del poder de la presidenta y contra la corrupción.
Manifestantes en la Avenida Paulista (São Paulo). /  AFP
Una multitud vestida de verde y amarillo ha salido a las calles de Brasil este domingo contra la corrupción, por la salida del poder de la presidenta Dilma Rousseff y la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Son las protestas políticas más multitudinarias de la democracia de este país, y este éxito aplastante pone mucha presión sobre el Gobierno, sumido en una larga crisis política.  
En São Paulo, la ciudad que suele funcionar como termómetro de este tipo de movilizaciones, unas 450.000 personas participaban vestidas de verde y amarillo en la protesta la tarde del domingo, según los primeros datos del Instituto Datafolha, el sistema de medición del diario Folha de S. Paulo. La única manifestación comparable, en marzo del año pasado, reunió a menos de la mitad (210.000 personas), según el mismo periódico, y un millón, según la policía. En Río de Janeiro, los organizadores celebraron la llegada de un millón y medio de personas y afirmaban haber batido su propio récord. La Policía no ofreció datos de participación. En Brasilia, la Policía Militar calculó 100.000 asistentes (el doble según los organizadores). Decenas de miles también salieron a la calle en otros puntos del país.

Verde y amarillo
“Hemos llegado al límite. Es la primera vez que vengo a una manifestación, he dejado a todos mis nietos en casa, pero quería demostrar mi apoyo a la Fiscalía para que continúe haciendo su trabajo”, explicaba en Río de Janeiro el empresario jubilado Ricardo Castro, de 71 años. Los manifestantes, que empezaron rezando un Padre Nuestro, entonaron cantos a favor de la Policía Federal y el juez Sérgio Moro. El magistrado, convertido en un héroe de las protestas, comanda la Operación Lava Jato, una investigación que investiga la corrupción en Petrobras y que salpica a empresarios y políticos de todos los colores. “Yo no quiero vivir en otro país, quiero vivir en otro Brasil”, cantaba la multitud reunida en Copacabana.
En São Paulo, el centro neurálgico de los negocios de la ciudad se colapsó la tarde del domingo. Los manifestantes de la Avenida Paulista sostuvieron sobre sus cabezas una gigantesca pancarta con las palabras “Impeachment ya” y pasearon muñecos inflables de Lula y Rousseff. En el barrio acomodado de Pinheiros, centenares de personas con camisetas y banderas de Brasil se dirigían a la manifestación cantando “Nossa bandeira jamais será vermelha” (“Nuestra bandera jamás será roja”), en alusión a la enseña del Partido de los Trabajadores (PT).
Mientras una marea verde y amarilla tomaba las calles, las muestras de apoyo al PT de Lula y Rousseff fueron discretas y puntuales en algunas ciudades, con carteles, pintadas y pequeñas reuniones. El temor de las autoridades era que el clima de polarización que domina el debate político en Brasil provocase enfrentamientos violentos. Entre la multitud enfervorecida, una chispa puede causar un incendio. En Río de Janeiro, por ejemplo, tres jóvenes con camisetas rojas (el color del PT) fueron escoltados en un coche de la policía para evitar un linchamiento.

Tono contra el PT
En 2013, Brasil también vivió multitudinarias protestas, aunque en aquel momento empezaron por la subida en la tarifa del transporte, y pronto abarcaron otras causas, como la calidad del sistema público de salud y la educación. Si bien aquellas movilizaciones mezclaron a brasileños de distintas orientaciones políticas y clases sociales, las marchas de 2015 y 2016 tienen un marcado tono anti PT.
La convocatoria de manifestaciones de este domingo eran una prueba de fuego para las organizaciones que, desde finales de 2014, iniciaron un movimiento contra la corrupción y contra la permanencia de Rousseff en el poder. Y la protesta es un ejemplo más de la crisis política que lleva meses agitando Brasil. La presidenta enfrenta serias dificultades para gobernar, sus índices de popularidad rondan el 11%, y la economía no levanta cabeza. En la Cámara de Diputados, donde cada vez cuenta con menos apoyos, la presidenta enfrenta un pedido de destitución por supuestas maniobras fiscales. Paralelamente, el Tribunal Superior Electoral estudia la posibilidad de impugnar el mandato de Rousseff y de su vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) por supuestas irregularidades y abuso de poder durante la campaña electoral de 2014. Si la decisión juzgase que Rousseff llegó al poder por medios ilegítimos, supondría la convocatoria de nuevas elecciones.
El aislamiento de Rousseff puede empeorar. El PMDB, al que pertenecen seis de los 31 ministros y 67 de los 513 diputados de la Cámara legislativa, amenaza con romper definitivamente con ella. En su convención nacional este sábado, la formación prohibió a sus políticos aceptar nuevos cargos en el Ejecutivo y se dio 30 días para decidir acerca de la separación.
A estas dificultades se suman los escándalos de corrupción que salpican a empresarios y políticos de todos los colores. Hasta Lula, mentor político de Rousseff, ha sido acusado de beneficiarse de la corrupción de la petrolera estatal Petrobras. Y, en un gesto inédito, la Fiscalía de São Paulo lo ha denunciado por lavado de dinero, en un caso judicial paralelo, y ha pedido su prisión preventiva. Si el caldo de cultivo para manifestaciones multitudinarias llevaba cocinándose hace meses, la imagen de Lula conducido por la Policía Federal para declarar sobre supuestas regalías recibidas de empresas corruptas, hizo el resto.


FUENTE:  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/13/actualidad/1457896895_160067.html
MARÍA MARTÍN
RAQUEL SECO
Río de Janeiro / São Paulo


sábado, 12 de marzo de 2016

Extranjera, joven y con hijos es el rostro de la prostitución en España. La crisis ha provocado «un cierto aumento de las mujeres españolas» que ejercen esta actividad, según Cáritas.

Extranjera, joven y con hijos es el rostro de la prostitución en España.
La crisis ha provocado «un cierto aumento de las mujeres españolas» que ejercen esta actividad, según Cáritas.
(FOTO; INTERNET)
No son la mayoría. Representan apenas el 20 por ciento. Pero la crisis económica ha provocado «un cierto aumento» de las mujeres españolas que ejercen la prostitución en nuestro país. Así lo refleja un inédito informe presentado este jueves por Cáritas Española a partir de las experiencias de las mujeres atendidas en sus distintos proyectos entre 2011 y 2014.
La difícil coyuntura social de los últimos años ha provocado que las «españolas estén asistiendo a los pisos de prostitución y a los clubes de alterne algún día de la semana para poder llegar a fin de mes», explicó Lourdes Pazo, coordinadora del proyecto «Vagalume», que Cáritas desarrolla en Santiago de Compostela.
Pese al repunte, esta institución de la Iglesia recuerda que se trata de «una presencia pequeña» respecto a las extranjeras, que representan el 80% de las mujeres que ejercen esta actividad. «La desproporción sigue siendo muy grande, considerando que la población inmigrante representa el 12% de la población residente en España en estos momentos», apunta el informe titulado «La prostitución desde la experiencia y la mirada de Cáritas». La mayoría procede de Nigeria, Rumanía y Brasil, seguido de República Dominicana y Colombia.
La coyuntura de recesión además ha provocado que algunas de ellas hayan vuelto a esta actividad, incluso después de unos años de haber tenido trabajo y de haber agotado las prestaciones sociales. «Muchas veces se retoma esta actividad a espaldas del núcleo familiar, ocultando la realidad a la pareja y a los hijos bajo variados pretextos», señala esta institución, que por primera vez –después de tres décadas de trabajo con este colectivo– ha decidido plasmar en un documento «la realidad actual» de la prostitución. Su objetivo, según explicó ayer el director del Área de Desarrollo Social, Francisco Cristóbal, es «ofrecer una mayor comprensión de este fenómeno social oculto y complejo».
El estudio también logra dibujar un perfil claro de las víctimas de esta lacra. Además de ser extranjeras, casi todas las mujeres que se ven abocadas a vivir en estos contextos «de estigmatización y exclusión» son menores de 35 años, cuentan con un bajo nivel educativo –no llegan a estudios secundarios– y tienen hijos a cargo. El 70% además ha sufrido episodios de violencia, según destacó Hilde Daems, coordinadora del estudio, que analiza la vida de las más de 2.200 mujeres atendidas cada año por Cáritas.
De la mano de la pobreza
Las mujeres que entran en la prostitución proceden de ámbitos de pobreza estructural o vienen de lugares en conflicto o donde han sufrido violencia, detalló Daems, quien se mostró contraria tanto a un modelo que legalice la prostitución como a un modelo que la prohíba. En esa misma línea, Cristóbal pidió a las autoridades no buscar «respuestas únicas», como la de multar o no a los clientes y que se eliminen las «conductas intimidatorias» contra las mujeres que les causan «más sufrimiento». «Tenemos que poner en el centro a la mujer y desde ahí, abrir un diálogo sereno para ver cuál es la mejor manera de afrontar este problema», aseguró.

FUENTE: http://www.abc.es/sociedad/abci-extranjera-joven-y-hijos-rostro-prostitucion-espana-201603101418_noticia.html


lunes, 9 de abril de 2012

"La crisis del Congreso y las Tecnologías de Información - I "

"La crisis del Congreso y las Tecnologías de Información - I "
Columna de opinión
LIMA - LA TECNOLOGÍA Y EL CONGRESO
José Cevasco Piedra
Hemos analizado en esta columna sobre las diversas razones que originan la crisis permanente que atraviesa el Congreso; entre ellas, la forma en que los partidos políticos elaboran sus listas de candidatos, la conducta errada de algunos parlamentarios, previa y posterior a su elección, así como los vacíos que actualmente tiene el Reglamento del Legislativo.

Sin embargo, hemos analizado muy poco de cómo el modelo de trabajo parlamentario no se ha ido acomodando a la revolución tecnológica iniciada en el Perú y el mundo décadas atrás, y que es un componente adicional que alimenta la crisis parlamentaria.

El enfoque con el cual se construyó la plataforma tecnológica en el Congreso consistió en acercar a esta institución a la población y a los medios de comunicación; sin embargo, muy pocos repararon en que la apertura informativa -que era la primera parte- generaría una segunda, que se denominó cultura participativa de la ciudadanía, la cual propició una demanda adicional que el Congreso no sabe cómo administrar.

Dicha demanda llega por varias vías. La primera es en forma directa al Congreso, la segunda es a través de los medios de información, en forma directa desde la radio, televisión, prensa escrita e internet. La tercera llega a través de las redes sociales.
Como vemos, la demanda hacia el Congreso supera totalmente a la oferta de soluciones que este brinda con un modelo que, basándose en los aspectos tradicionales de la democracia representativa, va quedando obsoleto.

Adicionalmente a ello, la población va dejando de utilizar al "representante congresal" porque la tecnología le permite dirigirse también en forma directa al Poder Ejecutivo, pero con la diferencia de que este poder del Estado usa la tecnología para que el ciudadano haga sus trámites reduciendo las distancias geográficas e informativas, desde la comodidad de una computadora.
¿Cómo el Congreso puede mejorar sus ofertas de soluciones ante la avalancha de las demandas insatisfechas que tiene de la población ocasionada por la aplicación de las tecnologías de información?

Creo que el Congreso debe establecer un espacio de discusión, fuera de sus instalaciones, por un periodo de un año, sin que intervengan los congresistas, donde especialistas NO TEÓRICOS y la ciudadanía, intercambien ideas sobre las reformas que debe tener el trabajo parlamentario, de cara al siglo XXI, lleno de modernidad.

Ahí no solo se debe debatir sobre el rol del congresista, sino sobre sus sistemas de trabajo en comisiones y en el pleno, sobre la distribución del tiempo que se usa en la funciones de Representación, Control Político, Fiscalización y de la elaboración de las leyes, así como del nuevo rol del Servicio Parlamentario, que desde ya debe reformarse desde sus orígenes.

Creo que, más allá de que el actual Congreso realice ferias artesanales y otras actividades menores para realzar su imagen, es necesario que se analice a profundidad el nuevo rol que debe tener ante una sociedad donde la tecnología se está convirtiendo en la herramienta básica de vida e información y participación de las nuevas generaciones.

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José Fco. Cevasco Piedra