lunes, 9 de abril de 2012

"La crisis del Congreso y las Tecnologías de Información - I "

"La crisis del Congreso y las Tecnologías de Información - I "
Columna de opinión
LIMA - LA TECNOLOGÍA Y EL CONGRESO
José Cevasco Piedra
Hemos analizado en esta columna sobre las diversas razones que originan la crisis permanente que atraviesa el Congreso; entre ellas, la forma en que los partidos políticos elaboran sus listas de candidatos, la conducta errada de algunos parlamentarios, previa y posterior a su elección, así como los vacíos que actualmente tiene el Reglamento del Legislativo.

Sin embargo, hemos analizado muy poco de cómo el modelo de trabajo parlamentario no se ha ido acomodando a la revolución tecnológica iniciada en el Perú y el mundo décadas atrás, y que es un componente adicional que alimenta la crisis parlamentaria.

El enfoque con el cual se construyó la plataforma tecnológica en el Congreso consistió en acercar a esta institución a la población y a los medios de comunicación; sin embargo, muy pocos repararon en que la apertura informativa -que era la primera parte- generaría una segunda, que se denominó cultura participativa de la ciudadanía, la cual propició una demanda adicional que el Congreso no sabe cómo administrar.

Dicha demanda llega por varias vías. La primera es en forma directa al Congreso, la segunda es a través de los medios de información, en forma directa desde la radio, televisión, prensa escrita e internet. La tercera llega a través de las redes sociales.
Como vemos, la demanda hacia el Congreso supera totalmente a la oferta de soluciones que este brinda con un modelo que, basándose en los aspectos tradicionales de la democracia representativa, va quedando obsoleto.

Adicionalmente a ello, la población va dejando de utilizar al "representante congresal" porque la tecnología le permite dirigirse también en forma directa al Poder Ejecutivo, pero con la diferencia de que este poder del Estado usa la tecnología para que el ciudadano haga sus trámites reduciendo las distancias geográficas e informativas, desde la comodidad de una computadora.
¿Cómo el Congreso puede mejorar sus ofertas de soluciones ante la avalancha de las demandas insatisfechas que tiene de la población ocasionada por la aplicación de las tecnologías de información?

Creo que el Congreso debe establecer un espacio de discusión, fuera de sus instalaciones, por un periodo de un año, sin que intervengan los congresistas, donde especialistas NO TEÓRICOS y la ciudadanía, intercambien ideas sobre las reformas que debe tener el trabajo parlamentario, de cara al siglo XXI, lleno de modernidad.

Ahí no solo se debe debatir sobre el rol del congresista, sino sobre sus sistemas de trabajo en comisiones y en el pleno, sobre la distribución del tiempo que se usa en la funciones de Representación, Control Político, Fiscalización y de la elaboración de las leyes, así como del nuevo rol del Servicio Parlamentario, que desde ya debe reformarse desde sus orígenes.

Creo que, más allá de que el actual Congreso realice ferias artesanales y otras actividades menores para realzar su imagen, es necesario que se analice a profundidad el nuevo rol que debe tener ante una sociedad donde la tecnología se está convirtiendo en la herramienta básica de vida e información y participación de las nuevas generaciones.

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José Fco. Cevasco Piedra

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